En el 2001 Adrián Pérez no va a estar en la memoria de la “doctora”, después de mucha playa y bronceado va a responder a su arbitrariedad, seguramente nombrando al más insospechado, a otro como éste. Ella sabe que tiene su nombre instalado en la tele, y no va a permitir que nadie venga con méritos propios a tener ningún crédito por los votos obtenidos. Todo debe deberse a ella. Se trata de un personaje de una soberbia impresionante, cuando no de una psíquis rayana en el delirio. Los que la votan lo hacen para perder. Sus votantes y ella son una mezcla de perdedores vocacionales. Ella, frente a cientos de personas, en el colegio Mariano Acosta, se permitió decir: “ustedes seguramente no van a ver el país soñado, pero en su lecho de muerte les pedirán a sus hijos que continúen con la lucha”. No Alejandro, no va a formar más cuadros que la foto de ella misma.
PROGRAMA EL TREN DEL 27 DE OCTUBRE DE DEL 2026
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El martes 27 de octubre del 2026, en la segunda hora, se subió a EL TREN,
el periodista y escritor Héctor Sánchez. Trabajó en los diarios Tiempo
Argen...
Hace 6 horas.
































