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28 de mayo de 2010

DIARIO ÍNTIMO DE LOS FESTEJOS DEL BICENTENARIO

El Bicentenario y las Vísperas


Ustedes habrán visto que este blog estuvo en silencio desde que empezó el festejo del Bicentenario. En el post anterior recordábamos el Cabildo Abierto del 22 de mayo, reponiendo el mismo cuento que ya van tres años que publicamos en la misma fecha, porque como dice Mirta Legrand (única cosa en la que acierta): el público siempre se renueva.

Y antes aún, en el post anterior, dimos un apoyo al ánimo de los festejos futuros, aún ignorando que iban a ser tan extraordianarios, contra los malos humores de dos queridos blogueros que ponían su gota de intelectualidad amarga en la blogosfera, uno diciendo que el Bicentenario lo tenía podrido, la otra diciendo algo parecido, excusas por temor de enfrentar la pasión cuando te llama, miedo de perder el control del intelecto sobre las emociones, cosa que hay que dejar que a uno le pase, cuando en la vida llega "la hora señalada". Por tener unos años más que ellos, que no me pasaron en vano, yo aposté al Bicentenario y gané.

Amigos queridos, Lucas y Marisol, no sé todavía qué dijeron de los festejos. No sé todavía si vuestra dura posición anterior fue doblegada por la enorme realidad de un pueblo que sale a la calle, no para tirar a un Gobierno como el de De La Ruina, no para enterrar a Mercedes Sosa, no para vivar al campeón mundial de fútbol cuando es la Selección. Sino para encarnarse en el papel de Pueblo, en el de Soberano, que es pueblo "si y sólo si" una masa humana amorfa sin historia ni destino, reconoce pertenecer a una Patria, que la haga trascender desde el mito fundacional, hacia el mañana.con un sueño de redención.


La inauguración

Estuve ahí en primer día, no me hubiera permitido no estar. Llegué cuando Cristina se acababa de ir después de haber inaugurado los eventos. Fue en el atardecer muy temprano. A esa hora yo todavía estaba trabajando cuando Cristina inauguró el Paseo del Bicentenario. Fue algo así como a las 19hs.

Llegamos con el auto hasta allí mismo y quisimos estacionar al lado de las carpas. Yo me bajé del auto y le pregunté a dos policías que estaban en la esquina de enfrente a las carpas. Sí pueden, pero no tapen la ambulancia que está estacionada, me dijeron. ¿Digo que ustedes me dieron permiso? les pregunté. NOOOO, me contestaron a coro. Y riéndose, irónicos, sarcásticos, ampulosos, dijeron: estos temas le corresponden a la Ciudad, nosotros no somos de la Ciudad....!!! ¿Qué son, de la Nación? les pregunté riendo, como tratando de ver qué cara ponían cuando la seguía en los mismos términos que ellos la habían empezado. Por supuesto, contestaron (sin ironía y sonriendo) ¡Somos de la Nación! Me satisfizo un poco que hubiera esa rivalidad de la Federal contra la fracasada policía de Macri. Crucé la calle, a Roberto lo echaron y lo mandaron a estacionar a otro lado. Se vé que la Federal ya no corta ni pincha en esta ciudad tan paqueta.

Había mucha gente cuando llegamos, pero no tanto como después. Por donde entramos estaba el escenario presidencial pero yo no sabía. Estaban las cámaras de televisión recogiendo sus cables. ¿Qué me perdí? Le pregunté a dos camarógrafos. No te perdiste nada, me contestó uno, estuvo Cristina inaugurando ésto. Ah!!! entonces me la perdí a Cristina dije mortificada. Los dos tipos miraron para otro lado. Les mandé una puteada de la boca para adentro.

Todavía se circulaba a esa hora. Las gentes se agolpaban en los kioscos de las provincias. Yo me compré un queso de cabra y un dulce de cayote. Pasamos por un escenario donde un conjunto estaba cantando "Paisaje de Catamarca" y se me encendieron todos los faroles, canté con todos a coro, y la alegría me desbordaba junto a la belleza del cuadro pintado en la canción, una de las más bellas letras de las canciones argentinas. Seguimos el paseo, nos cruzamos con el buenazo de Piumato, a quien dimos un beso que recibió con alegría, como si nos conociera, con la familiaridad de estar saludando a un vecino en la vuelta al perro en la Plaza del Pueblo, sin recordar que estábamos caminando nada menos que sobre la 9 de Julio, la fría pista de autos, de la fría ciudad porteña, sobre la fría avenida "máis ancha do mondo". Intentamos entrar a un stand de una Provincia, pero ya había una cola enorme. ¡Una cola para entrar a ver el stand de la Provincia de Buenos Aires! ¿Y qué pude tener de tan interesante? Tenía unos dinosaurios, esos bichos que cautivan a los chicos. Ya era bastante para mí, era hora de cenar y lo que estaba cenando la gente era locro. Pero yo no iba a comer locro habiendo preparado un locro en casa. Cuando fuimos a buscar el auto, me crucé con los dos policías "de la Nación", que me hicieron una reverencia cómplice y sonriente, a lo que yo devolví con la misma sonrisa cómplice. Qué feliz deberé haber estado para llegar a saludarme con la Federal !!! Cosas vederes...

En casa me esperaba el primer locro que hice en mi vida, y que según mi marido, deberé repetir la próxima vez "sin hacerle ningún cambio por favor, porque te salió riquísimo". Maíz pisado, pechito de cerdo, panceta ahumada, chorizo colorado, chiquizuela, porotos, zapallo y mucho sabor picantito y dulzón con el pimentón, la pimienta negra, el diente de ajo, ají molido y sal, por supuesto sal, aunque tenga hipertensión, porque el Bicentenario se vive una sola vez y a mí me tocó estar presente.

El encuentro con Lucas Carrasco

El paseo del Bicentenario bullía de gente al otro día después de la lluvia. Me cité con Lucas en la diagonal norte, en un bar con mesas en la vereda, con un clima bellísimo, en un anochecer de novela. La charla con Lucas siempre para mí es un viaje a las mil y una noches, un privilegio. De pronto lo llaman al celular, del programa de radio que Lucas debía estar conduciendo en Paraná, y se pone a dar una charla de historia que me deja deslumbrada. Les juro, todo lo que explicó la historia de Entre Ríos y los hechos de las guerras intestinas, y dando vuelta los errores que había en un folleto oficial. Me preguntaba mientras escuchaba, cómo tuvo tiempo para saber tanto este chico genial, y para deglutir y analizar y contextualizar.

De pronto, así no más, le dice a su interlocutor ¿a que no sabés con quién estoy? con Eva, una amiga tuya y mía (o algo así, no me acuerdo), ipso facto le dice "te paso con ella", y me da el celular y me dice: salís al aire, del otro lado está el Beta. Y me da el celular y me saluda el Beta (queridísimo por tantas razones) y salgo al aire por LT14 de Paraná. No se puede creer este Lucas, que se fue al baño y no le pude volver a pasar el teléfono, dejando al Beta haciendo malabares para cubrir el neorrealismo italiano de Lucas Carrasco, un personaje mezcla de Vittorio Gasman y Marcello Mastroiani en "Los desconocidos de siempre". Nos acercamos al inmenso gentío abarrotado y apareció Marisol. Yo ya tenía bastante de expriencia "in vitro" y decidí que mejor iba a casa a verlo todo por televisión. Saludamos a los bellos jóvenes y los dejamos vivir el bullicio.

Por televisión hasta el ocaso


Me quedé monosilábica, estúpida, con la boca siempre abierta, viendo los finales del Bicentenario, diciendo todo el tiempo ¡oh! y ¡ah!, absorta mirando por televisión la escena cambiante de los festejos, inagotable. Estas sensaciones me remitieron a un recuerdo antiguo y escondido en la baulera de la memoria. La evocación de las tardes de vacaciones en mi adolescencia, cuando íbamos a Embalse de Río Tercero. Me agarraba ahí ese mismo sortilegio único de pasión encendida que me estaba agarrando ahora mientras miraba la televisión, viendo los cuadros de Fuerza Bruta.

Tiempos esos en que se presagian todos los calores del amor que habita ya en el cuerpo adolescente, me pasaba todos los anocheceres, esperando la hora de la cena, mirando la puesta de sol sobre las sierras, con sus picos nadando en imagen invertida, sumergidos en el agua azul del río cordobés.Y de pronto el cielo largaba sobre el agua pinceladas de rabiosos fucsias y calipsos del ocaso. Me quedaba mirando eso muda hasta que se hacía de noche, como escuchando los últimos acordes de una sinfonía en el Colón, de esas que se van terminando en un sinfín de notas eufóricas hasta que el director marca el compás final y baja la batuta. Sin hesitar, esperaba hasta sentir ese viento helado que anuncia que ya llegó la noche y se corrió el telón.

Viví asi el final de los festejos del Bicentenario. Me quedé hasta que a las dos de la mañana de la última noche, los fuegos artificiales de luces de colores, parecían reventar los perfiles edilicios de Buenos Aires contra el cielo renegrido, como si los edificios fueran los picos de aquellas sierras y como si los colores de los fuegos artificiales fueran de un ocaso.

Y se bajó la batuta del director de orquesta para dejar en la Historia a Cristina, como la maravillosa presidenta del Bicentenario de la Nación Argentina, en el que un Pueblo se reencontró con su Patria.

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Pino Solanas, su política buitre y la resolución de Ballesteros

EN QUÉ CONSISTE LA POLÍTICA "BUITRE" DE SOLANAS 9/01/2010
Buitre, porque para conseguir el poder se alía estratégicamente con la derecha como un comensal, y la alienta al proceso de destruir al Gobierno creyendo poder así alzarse con el poder al fin de la destrucción, porque confía en que su discurso más verborrágico e incendiario que el de la misma derecha, va a poder eclipsarlo y finalmente va a poder liderar el último tramo de la destrucción y alzarse con el poder.
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RESUELVO: 1) SOBRESEER DEFINITIVAMENTE en la presente causa N° 14467(expte 7723/98) en la que no existen procesados (art. 434 inc. 2° del Código de Procedimientos en Materia Penal) 2) REMITIR copia de la presente resolución (mediante disco) y poner las actuaciones a disposición de las HONORABLES CAMARAS DE SENADORES Y DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA NACION para su consulta o extracción de copias de las piezas procesales que se indiquen a los efectos que estimen conducentes. TEXTO DEL FALLO Leer comentarios

Cuentos de vida

12/02/2008 EL HOMBRE DEL PODRIDO TORNILLO(cuento)
Voy caminando sin mucho apuro para abrir mi óptica. Desde lejos veo que alguien que no conozco está frente a la puerta. El hombre consulta el reloj en su muñeca. Cruza los brazos sobre el pecho. Levanta la cabeza hacia el cielo. Baja luego la cabeza y mira sus zapatos. Descruza los brazos y mete las manos en los bolsillos. Termina la secuencia espasmódica descansando su esqueleto sobre un auto estacionado, mirando la puerta cerrada de la óptica. Vuelve a mirar el reloj. Sigue...
22/02/2010 - UN ÁNGEL EN COLECTIVO (relato)
Yo estaba tan embarazada, que había pasado la fecha de parto y mi familia me cargaba con la siguiente pregunta ¿y cuándo vas a parir? Y yo me reía, esperando que la naturaleza se ocupara en cualquier momento de que llegara mi bebé.
Lady D también estaba embarazada de su primer hijo. El papá de mi hijo decía que nuestro bebé tenía mejor ajuar que el hijo del Príncipe Carlos. Eran épocas de todo importado, y yo, eufórica por mi maternidad, había comprado el mejor cochecito de Harrod's y las ropas y utensilios para bebé, de lo más hermosos que encontré. Leer completo...
06/03/2008 - LOS GLADIOLEROS (cuento)
En el baño empezó a gotear la ducha. Hace de esto cinco años. Llamé a uno de esos brujos de la humanidad que atesoran saberes aquilatados y añejados en paneles de roble, uno de esos que miramos las mujeres agachando la cabeza, reconociendo nuestra inferioridad por efecto de la prueba contundente.
El plomero, que aparece con su bonete inmenso sobre el cual tiene una estrella, trae consigo herramientas que como la varita mágica, sólo obedecen a su secreto conjuro. La casa es un poco vieja, me dijo al irse, la próxima vez no le va a poder cambiar el cuerito a la canilla, va a tener que cambiar los caños. La sentencia estaba echada.
Cinco años después, es decir, ahora, se volvió a romper el cuerito y volvió a gotear la ducha. Leer más...
9/10/2008 - LOS JUDÍOS Y LOS REYES MAGOS (cuento)
Era la mañana del 6 de enero de 1954. Verano. En ese año yo iría al colegio por primera vez. Era la hija mayor de un matrimonio de judíos polacos inmigrantes. Teníamos un local de comercio seguido de vivienda, como había entonces. En el local, estaba mi papá. En la cocina de la vivienda, estaba mi mamá haciéndome el desayuno. Mis dos hermanitos, de 3 y 4 años, estaban aún en las cunas. Yo desayuné, y como hacía todos los días, salí a la calle a jugar con mis amiguitas. Serían las 10 de la mañana. Salgo a la calle y lo primero que veo es que todas mis amiguitas están juntas, y tienen algún juguete en la mano. Me extrañó muchísimo.
La Susi, mi mejor amiguita, tenía una enorme muñeca de trapo que yo no conocía, y la abrazaba y la ponía en el suelo a caminar, y la muñeca blanduzca se bamboleaba sacudiendo las trenzas rubias de hilos de lana de tejer.Leer Más...
16/09/2008 - MI LIBRO DE LECTURA DEL 55 (cuento)
El 16 de septiembre de 1955 yo tenía siete años, y estaba en "primero superior" (hoy segundo grado) de la escuela primaria.
La Revolución Libertadora trajo un cambio a la Escuela. Desaparecieron los carteles que cubrían las paredes en su parte superior tocando el techo de mi aula. De letras inmensas, decían "Segundo Plan Quinquenal-Perón cumple-Evita dignifica". La palabra "quinquenal" me encandilaba con sus sonidos juguetones, y no entendía bien qué quería decir "dignifica".
La presencia de Perón y Evita se trocó por paredes ascépticas, vacías, que me impresionaron cuando volví a la Escuela, después de unos días de asueto. El retrato de San Martín lucía ahora solitario y único símbolo del aula, como frío testimonio en blanco y negro de una historia lejana, sin la companía de aquellos carteles de colores alegres, de fondo amarillo y letras rojas, que representaban cosas del presente. Leer más...
13/11/2008 - GUEFILTE FISH (cuento)
Como yo soy la intelectual de la familia, mi cuñada Rivke me tiene envidia. ¿Qué creías? Te voy a contar lo que pasó. Era Rosh Hashaná y mamá invitó a hacer fiesta en su casa. Yo no le dije que no, ¿qué, acaso quiero cocinar para diez personas? Si a ella le gusta, que lo haga ella. El día que no esté mamá, va a ser otra cosa. Ahí voy a tener que cocinar yo, porque no voy a esperar que mi cuñada aprenda a cocinar, ni voy a comer esas porquerías que hace que no tienen gusto a nada.
Bueno, te estaba diciendo. Resulta que me puse a leer la historia del guefilte fish, en un libro antiguo de cultura idish. Vos sabés que a mí me gustan los libros, no voy a dejar de leer libros sólo para que mi cuñada no se sienta mal. Entonces leí que el guefilte fish estaba formado por tres distintas clases de pescado por una razón. Yo siempre me pregunté cuál serìa la razón de que fuera necesario hacerlo de distintos pescados. Leer más...
24/12/2008 - UN CUENTO DE NAVIDAD (cuento)
A pesar de ser judía, celebré Navidad mientras duró el matrimonio con el padre de mi hijo, que murió en el año 1994. Era gallego, socialista y agnóstico, pero le encantaba la Navidad, una costumbre que su madre engalanaba con una enorme Empanada a la Gallega que quedó en la memoria de sus cinco hijos. La Empanada a la Gallega de Doña Encarnación, a quien no tuve el gusto de conocer porque llegué tarde a la vida de esa familia, se repetía cada Navidad, con el consiguiente comentario obligado, “nada que ver con la que hacía la vieja”.

Mi nene era muy chiquito, recién ese año se había dado cuenta del personaje de Papá Noel. Su papá se disfrazaba y hacía las delicias de todos los chicos. Le habíamos dicho que iba a venir Papá Noel, con una bolsa de regalos. Leer más...
04/05/2008 - BUNGE ME SALVÓ LA VIDA (relato)
Bunge me salvó la vida con el mismo extraño mecanismo con el que mi hermanito descubrió la palmeta. Primero cuento la historia de mi hermanito. Después retomo con Bunge.
Capítulo 1. El extraño caso de mi hermanito y la palmeta
Un día apareció Raid.
Un aviso novedoso decía por televisión: ¡con la palmeta NO! ¡Llegó Raid! y aparecía en un dibujo animado, una palmeta estrellando insectos en la pared enchastrada de moscas aplastadas, y luego una señorita disparando el Raid por el ambiente. Mi hermanito y yo estábamos mirando televisión, y ambos nos asombramos. Leer más...