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13 de febrero de 2010

PROSA POÉTICA PARA UN HUEVO FRITO

Un huevo frito sin un pan crocante con una costra dorada que se parta en escamas, es lo mismo que una mujer bella recien bañada que se dispone a dormir sola.

Digamos que el huevo frito se consagra recién en el instante en que arrancás con la mano un pedazo de pan con su costra crocante, e introducís ese pedazo de pan en la yema jugosa recogiendo el néctar dorado que se impregnó en la miga para metértelo en la boca. Dos o tres veces alcanza para sacarle todo el jugo a la yema. Ahí recién se deja el pan y se toman los cubiertos para terminar de comer el huevo. El que parta una yema jugosa con un cuchillo y quiera llevársela a la boca chorreando a través del tenedor, no entiende nada de la vida.

Todo lo que se pude decir de un huevo frito!!!

Por los huevos fritos los conoceréis. Si te topás con un comensal que quiere el huevo frito con la yema cocida y seca, y te pide que le tires aceite con una cuchara para que se forme la costra blanca sobre la yema, y quiere que el huevo sea blanco y liso, ese no entiende nada. No lo invites al hipódromo, siempre va a jugar el boleto mínimo. Y si encima gana, va a estar contento igual, porque la cosa no es la plata, la cosa es ganar, va a decir en lugar de cortarse las venas.

El huevo frito es realmente sensual si se lo hace con puntillas. ¿Qué es eso de las puntillas? Es ese filamento tostado que lo rodea y lo hace ondular en su perímetro, como si fuera el jabot de una camisa del Rey de Francia.
Para hacer un huevo frito con puntillas hace falta un aceite espeso, si es posible de oliva. No ahorres en aceite, ni en cantidad ni en calidad: un huevo frito sobre aceite barato es una porquería. El cocinero avezado sabe guardar los aceites apenas usados con sus sabores de otras comidas para hacer un huevo frito colosal. Donde hayas rehogado cebolla y ajo, y alguna carne para sellarla, o le hayas agregado panceta, guardá ese aceite saborizado en un frasco de vidrio, y mezclalo con aceite nuevo.

Que el aceite esté que arda cuando le tirás el huevo crudo. Pero no lo pretendas hacer sobre una sartén de teflón grande como para una milanesa. El huevo frito requiere una sartén para huevo frito, nada de otra cosa. La sartén debe tener el tamaño del huevo, eso te permite meterle tanto aceite como para que el huevo se sumerja en él y nade, y el aceite burbujeante lo bañe a borbotones. Pero no dejes que el aceite toque la yema, para que quede jugosa y no se le forme la costra blanca que le hace perder su color. Dejalo que se formen burbujas de clara blanca, que luego al sacar el huevo se bajan. No bajes el fuego hasta que se formen las puntillas, que siga fuerte. Cuando se formaron las puntillas, si todavía queda clara cruda transparente por arriba sin cocinarse, bajá el fuego y dejá al huevo que se cocine lento por unos instantes hasta que toda la clara se haya cocinado. Pero antes debés haber tomado ya una espátula de metal con ranuras, especial para huevo frito, y haberla introducido debajo del huevo para separarlo del fondo de la sartén sin romperlo y tener al huevo flotando despegado nadando sobre el aceite como un irupé.
Cuando llegue el punto deseado, levantá el huevo con la espátula, y sobre el mármol u otra superficie, donde habrás colocado una hoja de papel absorbente, apoyá la espátula con el huevo encima, para que el papel absorba el aceite excedente, luego colocá el huevo sobre el plato.
Y ahí viene lo que sigue, que como el pan, es lo que da sentido al huevo: viene la sal fina sobre la superficie. Recién ahora podés arrancar un pedazo de pan y comenzar el aquelarre.
Y si estás realmente hambriento, pondrás ese huevo "a caballo sobre un bife". Cuando rompas la yema con el pan, ésta se derramará sobre la carne y luego irá a la superficie del plato a entreverarse con el jugo oscuro de la carne, que levantarás del plato con pan, una vez que hayas comido el bife, sin dejar rastros ni de bife ni de huevo sobre el plato, total, en la cocina de tu casa no te miran como si estuvieras en un restorán de Puerto Madero.

Recomiendo especialmente comer un huevo frito un sábado de madrugada en invierno, con muchísima hambre por no haber cenado, llegando a casa de la calle bañada por un viento helado, a punto de desatarse una tormenta.

11 comentarios:

Winter dijo...

Este post chorrea colesterol, pero que rico!

germencachariense dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Marcelo dijo...

Toda una declaración de principios, Eva. Adhiero desde la pituitaria hasta las tripas. Ahora voy saliendo a comprar el carré para mañana, después te cuento.

Eva Row dijo...

Marcelo, ¿no hace calor ahora en Chile?

Eva Row dijo...

Estaba pensando en lo de encender el horno con este calor que hace acá, pero claro, vos tenés espacio al aire libre, no me había acordado. Después me contás.

Marcelo dijo...

Ya pasamos la ola de calor más bravo. Febrero viene más templado, y lo que más me gusta del clima de Santiago es que siempre refresca en la noche así que no va a ser tan complicado prender el horno.

juaneleno dijo...

tentavimente alucinador! te felicito... salud y te invito que vistes mi blog! ohverborragia.blogspot.com

Anquises dijo...

En pan tiene que ser un pan francés "de los de antes" no la porquería que venden ahora. A mi me gusta cortar un poco de clara con el filo de la costra incluyendo en el bocado clara y yema. Una variante puede ser pinchar tres o cuatro papas fritas y remojarlas en la yema. Se lleva todo a la boca sostenido por un trozo de pan empapado en yema. Cuando el huevo se termina limpiar el plato con un trozo de miga de pan y las particulas de yema que se hayan coagulado en los labios con la lengua, y chuparse los dedos pringosos de yema y aceite. (Para no dar asco a los demás, comer solo, o mejor dicho acompañado por un tubo de Cabernet Sauvignon).

Eva Row dijo...

Anquises, buenísimo, me hiciste reir.

Eva Row dijo...

Pero además es cierto del pan de antes, no la porquería que te dan ahora, para gente sin dientes. Comés un sandwich de vacío y se te rompe el pan entre las manos, y terminás sosteniendo la carne con los dedos, ese pan de ahora es "traidor a la Patria". Igual que el jamón cocido. No entendí nunca por qué no hubo una revuelta popular cuando dejó de haber jamón cocido. Y no entiendo por qué nadie siquiera se queja. Varias veces saqué el tema pero a nadie parece importarle: un jamón es la pata de un chancho y nunca es rectangular con 4 vértices filosos, ni circular. El jamón tiene que tener la forma de la pata. Miren la forma del feta del jamón crudo, esa misma forma tenía el jamón cocido antes, que era una verdadera delicia.

perejil despenalizado dijo...

cortar la yema con cuchillo o cualquier otro implemento y/o material distintos al pan es iconoclasta

Pino Solanas, su política buitre y la resolución de Ballesteros

EN QUÉ CONSISTE LA POLÍTICA "BUITRE" DE SOLANAS 9/01/2010
Buitre, porque para conseguir el poder se alía estratégicamente con la derecha como un comensal, y la alienta al proceso de destruir al Gobierno creyendo poder así alzarse con el poder al fin de la destrucción, porque confía en que su discurso más verborrágico e incendiario que el de la misma derecha, va a poder eclipsarlo y finalmente va a poder liderar el último tramo de la destrucción y alzarse con el poder.
Leer el post..
RESUELVO: 1) SOBRESEER DEFINITIVAMENTE en la presente causa N° 14467(expte 7723/98) en la que no existen procesados (art. 434 inc. 2° del Código de Procedimientos en Materia Penal) 2) REMITIR copia de la presente resolución (mediante disco) y poner las actuaciones a disposición de las HONORABLES CAMARAS DE SENADORES Y DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA NACION para su consulta o extracción de copias de las piezas procesales que se indiquen a los efectos que estimen conducentes. TEXTO DEL FALLO Leer comentarios

Cuentos de vida

12/02/2008 EL HOMBRE DEL PODRIDO TORNILLO(cuento)
Voy caminando sin mucho apuro para abrir mi óptica. Desde lejos veo que alguien que no conozco está frente a la puerta. El hombre consulta el reloj en su muñeca. Cruza los brazos sobre el pecho. Levanta la cabeza hacia el cielo. Baja luego la cabeza y mira sus zapatos. Descruza los brazos y mete las manos en los bolsillos. Termina la secuencia espasmódica descansando su esqueleto sobre un auto estacionado, mirando la puerta cerrada de la óptica. Vuelve a mirar el reloj. Sigue...
22/02/2010 - UN ÁNGEL EN COLECTIVO (relato)
Yo estaba tan embarazada, que había pasado la fecha de parto y mi familia me cargaba con la siguiente pregunta ¿y cuándo vas a parir? Y yo me reía, esperando que la naturaleza se ocupara en cualquier momento de que llegara mi bebé.
Lady D también estaba embarazada de su primer hijo. El papá de mi hijo decía que nuestro bebé tenía mejor ajuar que el hijo del Príncipe Carlos. Eran épocas de todo importado, y yo, eufórica por mi maternidad, había comprado el mejor cochecito de Harrod's y las ropas y utensilios para bebé, de lo más hermosos que encontré. Leer completo...
06/03/2008 - LOS GLADIOLEROS (cuento)
En el baño empezó a gotear la ducha. Hace de esto cinco años. Llamé a uno de esos brujos de la humanidad que atesoran saberes aquilatados y añejados en paneles de roble, uno de esos que miramos las mujeres agachando la cabeza, reconociendo nuestra inferioridad por efecto de la prueba contundente.
El plomero, que aparece con su bonete inmenso sobre el cual tiene una estrella, trae consigo herramientas que como la varita mágica, sólo obedecen a su secreto conjuro. La casa es un poco vieja, me dijo al irse, la próxima vez no le va a poder cambiar el cuerito a la canilla, va a tener que cambiar los caños. La sentencia estaba echada.
Cinco años después, es decir, ahora, se volvió a romper el cuerito y volvió a gotear la ducha. Leer más...
9/10/2008 - LOS JUDÍOS Y LOS REYES MAGOS (cuento)
Era la mañana del 6 de enero de 1954. Verano. En ese año yo iría al colegio por primera vez. Era la hija mayor de un matrimonio de judíos polacos inmigrantes. Teníamos un local de comercio seguido de vivienda, como había entonces. En el local, estaba mi papá. En la cocina de la vivienda, estaba mi mamá haciéndome el desayuno. Mis dos hermanitos, de 3 y 4 años, estaban aún en las cunas. Yo desayuné, y como hacía todos los días, salí a la calle a jugar con mis amiguitas. Serían las 10 de la mañana. Salgo a la calle y lo primero que veo es que todas mis amiguitas están juntas, y tienen algún juguete en la mano. Me extrañó muchísimo.
La Susi, mi mejor amiguita, tenía una enorme muñeca de trapo que yo no conocía, y la abrazaba y la ponía en el suelo a caminar, y la muñeca blanduzca se bamboleaba sacudiendo las trenzas rubias de hilos de lana de tejer.Leer Más...
16/09/2008 - MI LIBRO DE LECTURA DEL 55 (cuento)
El 16 de septiembre de 1955 yo tenía siete años, y estaba en "primero superior" (hoy segundo grado) de la escuela primaria.
La Revolución Libertadora trajo un cambio a la Escuela. Desaparecieron los carteles que cubrían las paredes en su parte superior tocando el techo de mi aula. De letras inmensas, decían "Segundo Plan Quinquenal-Perón cumple-Evita dignifica". La palabra "quinquenal" me encandilaba con sus sonidos juguetones, y no entendía bien qué quería decir "dignifica".
La presencia de Perón y Evita se trocó por paredes ascépticas, vacías, que me impresionaron cuando volví a la Escuela, después de unos días de asueto. El retrato de San Martín lucía ahora solitario y único símbolo del aula, como frío testimonio en blanco y negro de una historia lejana, sin la companía de aquellos carteles de colores alegres, de fondo amarillo y letras rojas, que representaban cosas del presente. Leer más...
13/11/2008 - GUEFILTE FISH (cuento)
Como yo soy la intelectual de la familia, mi cuñada Rivke me tiene envidia. ¿Qué creías? Te voy a contar lo que pasó. Era Rosh Hashaná y mamá invitó a hacer fiesta en su casa. Yo no le dije que no, ¿qué, acaso quiero cocinar para diez personas? Si a ella le gusta, que lo haga ella. El día que no esté mamá, va a ser otra cosa. Ahí voy a tener que cocinar yo, porque no voy a esperar que mi cuñada aprenda a cocinar, ni voy a comer esas porquerías que hace que no tienen gusto a nada.
Bueno, te estaba diciendo. Resulta que me puse a leer la historia del guefilte fish, en un libro antiguo de cultura idish. Vos sabés que a mí me gustan los libros, no voy a dejar de leer libros sólo para que mi cuñada no se sienta mal. Entonces leí que el guefilte fish estaba formado por tres distintas clases de pescado por una razón. Yo siempre me pregunté cuál serìa la razón de que fuera necesario hacerlo de distintos pescados. Leer más...
24/12/2008 - UN CUENTO DE NAVIDAD (cuento)
A pesar de ser judía, celebré Navidad mientras duró el matrimonio con el padre de mi hijo, que murió en el año 1994. Era gallego, socialista y agnóstico, pero le encantaba la Navidad, una costumbre que su madre engalanaba con una enorme Empanada a la Gallega que quedó en la memoria de sus cinco hijos. La Empanada a la Gallega de Doña Encarnación, a quien no tuve el gusto de conocer porque llegué tarde a la vida de esa familia, se repetía cada Navidad, con el consiguiente comentario obligado, “nada que ver con la que hacía la vieja”.

Mi nene era muy chiquito, recién ese año se había dado cuenta del personaje de Papá Noel. Su papá se disfrazaba y hacía las delicias de todos los chicos. Le habíamos dicho que iba a venir Papá Noel, con una bolsa de regalos. Leer más...
04/05/2008 - BUNGE ME SALVÓ LA VIDA (relato)
Bunge me salvó la vida con el mismo extraño mecanismo con el que mi hermanito descubrió la palmeta. Primero cuento la historia de mi hermanito. Después retomo con Bunge.
Capítulo 1. El extraño caso de mi hermanito y la palmeta
Un día apareció Raid.
Un aviso novedoso decía por televisión: ¡con la palmeta NO! ¡Llegó Raid! y aparecía en un dibujo animado, una palmeta estrellando insectos en la pared enchastrada de moscas aplastadas, y luego una señorita disparando el Raid por el ambiente. Mi hermanito y yo estábamos mirando televisión, y ambos nos asombramos. Leer más...