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20 de julio de 2008

Un día del amigo muy particular

Rita y yo fuimos amigas entrañables. Hicimos juntas el secundario. Fuimos juntas a la Facultad. Tejimos sueños bajo el sol, bajo la luna, con el delantal blanco, con ropa de salir. Días de semana, sábados y domingos. Invierno, verano y vacaciones juntas con ambas familias.

Al terminar la carrera yo me puse de novia. Ella también. Mi novio llegó primero. El de ella poco tiempo después. Mi novio era compañero de la Facultad. El de ella, no.

El novio que se consiguiò Rita era banquero. El banquero la retirò de la circulaciòn para depositarla en una caja fuerte. Se la apropió como se apropia un banquero de lo que circula. La amistad quedó en vida latente, congelada en el tiempo, esperando otra oportunidad. Nuestras vidas abortaron el paralelismo que a los veinte años, profetizaba extenderse hasta que la muerte nos separe.

Pasó la vida. Un dìa, despuès de veinticinco años sin vernos, llamé a su madre por teléfono y le pedì que le preguntara a Rita si querìa reencontrarse conmigo. La madre de Rita me llamò para darme su telèfono y decirme que ella esperaba ansiosa mi llamado.

Cuando la llamé, ella no estaba. Me atendiò una de sus hijas, que me contó que su mamà les habìa hablado de mì toda la vida, que guardaba nuestra foto juntas, y que esperaba con ilusión el reencuentro.

En ese momento, yo tenìa un programa de radio. Se acercaba el Dìa del Amigo. Le propuse a la hija darle una sorpresa a su madre leyèndole una carta por la radio en el Dìa del Amigo, en homenaje a nuestra amistad inolvidable y por el reencuentro. Aceptò entusiasmada.

Todo se preparó minuciosamente. Las hijas de Rita prepararon el grabador y a la hora señalada le encendieron la radio y comenzò la grabación. Eran las 22 horas del Día del Amigo de 1995. Yo abrí el programa leyendo la carta, emotiva, llena de recuerdos.

Nos hablamos por telèfono luego de la audición y nos citamos para vernos en un cafè, al otro día, enfrente de su casa. Ambas temblàbamos. Lloramos juntas y nos contamos la vida entera en un rato. Ambas comparamos la diferencia de vida entre las dos. Habiendo sido tan parecida durante tanto tiempo, los caminos se bifurcaron yendo a parar a lugares remotos entre sí.

Ella reconoció que todo le fue fàcil. Que viajò por el mundo hasta el lugar más recóndito. Que vivió rodeada de sirvientas y de lujo. Que era muy feliz. Yo reconocí que nada me fue fácil. Que todo lo logré con mucho sacrificio. Ella reconoció haber tenido una depresión por falta de ocupación, que eso la decidió a volver a estudiar Física, pero cuando comenzó se dió cuenta que no era lo suyo, se cambió a Psicología y se recibió. Ahora dirigía la Fundación de su marido. Yo le contè que me había separado de mi primer marido, que habìa enviudado del segundo, y que tenía un hijo a mi cargo sola, teniendo que ganar cada dìa el peso para mantener mi casa.

Ella nadando en dinero, yo luchando a brazo partido. Ya no éramos tan iguales como fuimos. Ambas lo notamos. El marido no vió con buenos ojos que Rita saliera de su cìrculo para verse conmigo. No me hizo falta que me lo dijera. Rita me llevò a casa con su auto, pero al ir a buscarlo al garage le hablò por el portero elèctrico para avisarle. El hombre le contestò grosero ¿la señora no puede caminar? Rita me miró como disculpándolo.

Ella me venía a visitar. Yo nunca fui a su casa. La visitaba en la Fundación. Pero no teníamos nada interesante de qué hablar. Las visitas duraban un cuarto de hora. A mí la Fundación de su marido no me cabía duda de que era como muchas, un modo de blanquear dinero negro. Ella hablaba con idealismo de su trabajo social. Usaba el lenguaje de la oligarquía, denostando todo lo que entraña la lucha polìtica contra la pobreza. Creía que la ayuda social debía estar en manos privadas.

Decidida a no sepultar otra vez la memoria del pasado, logré reprimir mi sensación de distancia y verla como una hermana recuperada, como la amiga que alguna vez fue aunque no pudiera volver a serlo. Ambas nos mirábamos con los ojos de antaño sin querer ver más allá. La alegría de vernos se disolvìa irremisiblemente en el transcurso de las primeras frases dichas. Apuràbamos la despedida. Y así continuamos ese ritual extraño, cruzando la barrera del tiempo para buscar lo que se habìa llevado el viento de la vida.

Todos los años Rita me ganaba de mano en la llamada para el Día del Amigo. Hasta que en el Día del Amigo del 2001, llamé yo primero. TE GANÈ DE MANO dije contenta, ella dijo gracias con una voz apenas sonora, ronca, y me dió con el marido.

Inusualmente el banquero me trató con gran afecto, me dijo cómo estás "querida", dándome a entender que Rita no podìa hablar, y que me iba a llamar cuando estuviera mejor. Fue la última vez que hablé con ella. A los dos dìas falleció. Dejó tres hermosas hijas casaderas nacidas en cuna en oro, pero desesperadas por haber perdido a la madre de 52 años.

En septiembre cayeron las Torres Gemelas, en diciembre la Argentina se cayó, y todavía hoy, el edificio del Banco del marido permanece cerrado deteriorándose. Las escaleras de mármol están infestadas de basura acumulada, y es en esa esquina donde el barrio entero tira montañas de bolsas negras que abren los cartoneros para derramar su contenido sobre la vereda.

Rita vuelve cada Dia del Amigo, se presenta en mi memoria en una versión confusa, como una fotografía de imagenes superpuestas y fuera de foco, como un alma en pena que pelea contra una sombra.

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Pino Solanas, su política buitre y la resolución de Ballesteros

EN QUÉ CONSISTE LA POLÍTICA "BUITRE" DE SOLANAS 9/01/2010
Buitre, porque para conseguir el poder se alía estratégicamente con la derecha como un comensal, y la alienta al proceso de destruir al Gobierno creyendo poder así alzarse con el poder al fin de la destrucción, porque confía en que su discurso más verborrágico e incendiario que el de la misma derecha, va a poder eclipsarlo y finalmente va a poder liderar el último tramo de la destrucción y alzarse con el poder.
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RESUELVO: 1) SOBRESEER DEFINITIVAMENTE en la presente causa N° 14467(expte 7723/98) en la que no existen procesados (art. 434 inc. 2° del Código de Procedimientos en Materia Penal) 2) REMITIR copia de la presente resolución (mediante disco) y poner las actuaciones a disposición de las HONORABLES CAMARAS DE SENADORES Y DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA NACION para su consulta o extracción de copias de las piezas procesales que se indiquen a los efectos que estimen conducentes. TEXTO DEL FALLO Leer comentarios

Cuentos de vida

12/02/2008 EL HOMBRE DEL PODRIDO TORNILLO(cuento)
Voy caminando sin mucho apuro para abrir mi óptica. Desde lejos veo que alguien que no conozco está frente a la puerta. El hombre consulta el reloj en su muñeca. Cruza los brazos sobre el pecho. Levanta la cabeza hacia el cielo. Baja luego la cabeza y mira sus zapatos. Descruza los brazos y mete las manos en los bolsillos. Termina la secuencia espasmódica descansando su esqueleto sobre un auto estacionado, mirando la puerta cerrada de la óptica. Vuelve a mirar el reloj. Sigue...
22/02/2010 - UN ÁNGEL EN COLECTIVO (relato)
Yo estaba tan embarazada, que había pasado la fecha de parto y mi familia me cargaba con la siguiente pregunta ¿y cuándo vas a parir? Y yo me reía, esperando que la naturaleza se ocupara en cualquier momento de que llegara mi bebé.
Lady D también estaba embarazada de su primer hijo. El papá de mi hijo decía que nuestro bebé tenía mejor ajuar que el hijo del Príncipe Carlos. Eran épocas de todo importado, y yo, eufórica por mi maternidad, había comprado el mejor cochecito de Harrod's y las ropas y utensilios para bebé, de lo más hermosos que encontré. Leer completo...
06/03/2008 - LOS GLADIOLEROS (cuento)
En el baño empezó a gotear la ducha. Hace de esto cinco años. Llamé a uno de esos brujos de la humanidad que atesoran saberes aquilatados y añejados en paneles de roble, uno de esos que miramos las mujeres agachando la cabeza, reconociendo nuestra inferioridad por efecto de la prueba contundente.
El plomero, que aparece con su bonete inmenso sobre el cual tiene una estrella, trae consigo herramientas que como la varita mágica, sólo obedecen a su secreto conjuro. La casa es un poco vieja, me dijo al irse, la próxima vez no le va a poder cambiar el cuerito a la canilla, va a tener que cambiar los caños. La sentencia estaba echada.
Cinco años después, es decir, ahora, se volvió a romper el cuerito y volvió a gotear la ducha. Leer más...
9/10/2008 - LOS JUDÍOS Y LOS REYES MAGOS (cuento)
Era la mañana del 6 de enero de 1954. Verano. En ese año yo iría al colegio por primera vez. Era la hija mayor de un matrimonio de judíos polacos inmigrantes. Teníamos un local de comercio seguido de vivienda, como había entonces. En el local, estaba mi papá. En la cocina de la vivienda, estaba mi mamá haciéndome el desayuno. Mis dos hermanitos, de 3 y 4 años, estaban aún en las cunas. Yo desayuné, y como hacía todos los días, salí a la calle a jugar con mis amiguitas. Serían las 10 de la mañana. Salgo a la calle y lo primero que veo es que todas mis amiguitas están juntas, y tienen algún juguete en la mano. Me extrañó muchísimo.
La Susi, mi mejor amiguita, tenía una enorme muñeca de trapo que yo no conocía, y la abrazaba y la ponía en el suelo a caminar, y la muñeca blanduzca se bamboleaba sacudiendo las trenzas rubias de hilos de lana de tejer.Leer Más...
16/09/2008 - MI LIBRO DE LECTURA DEL 55 (cuento)
El 16 de septiembre de 1955 yo tenía siete años, y estaba en "primero superior" (hoy segundo grado) de la escuela primaria.
La Revolución Libertadora trajo un cambio a la Escuela. Desaparecieron los carteles que cubrían las paredes en su parte superior tocando el techo de mi aula. De letras inmensas, decían "Segundo Plan Quinquenal-Perón cumple-Evita dignifica". La palabra "quinquenal" me encandilaba con sus sonidos juguetones, y no entendía bien qué quería decir "dignifica".
La presencia de Perón y Evita se trocó por paredes ascépticas, vacías, que me impresionaron cuando volví a la Escuela, después de unos días de asueto. El retrato de San Martín lucía ahora solitario y único símbolo del aula, como frío testimonio en blanco y negro de una historia lejana, sin la companía de aquellos carteles de colores alegres, de fondo amarillo y letras rojas, que representaban cosas del presente. Leer más...
13/11/2008 - GUEFILTE FISH (cuento)
Como yo soy la intelectual de la familia, mi cuñada Rivke me tiene envidia. ¿Qué creías? Te voy a contar lo que pasó. Era Rosh Hashaná y mamá invitó a hacer fiesta en su casa. Yo no le dije que no, ¿qué, acaso quiero cocinar para diez personas? Si a ella le gusta, que lo haga ella. El día que no esté mamá, va a ser otra cosa. Ahí voy a tener que cocinar yo, porque no voy a esperar que mi cuñada aprenda a cocinar, ni voy a comer esas porquerías que hace que no tienen gusto a nada.
Bueno, te estaba diciendo. Resulta que me puse a leer la historia del guefilte fish, en un libro antiguo de cultura idish. Vos sabés que a mí me gustan los libros, no voy a dejar de leer libros sólo para que mi cuñada no se sienta mal. Entonces leí que el guefilte fish estaba formado por tres distintas clases de pescado por una razón. Yo siempre me pregunté cuál serìa la razón de que fuera necesario hacerlo de distintos pescados. Leer más...
24/12/2008 - UN CUENTO DE NAVIDAD (cuento)
A pesar de ser judía, celebré Navidad mientras duró el matrimonio con el padre de mi hijo, que murió en el año 1994. Era gallego, socialista y agnóstico, pero le encantaba la Navidad, una costumbre que su madre engalanaba con una enorme Empanada a la Gallega que quedó en la memoria de sus cinco hijos. La Empanada a la Gallega de Doña Encarnación, a quien no tuve el gusto de conocer porque llegué tarde a la vida de esa familia, se repetía cada Navidad, con el consiguiente comentario obligado, “nada que ver con la que hacía la vieja”.

Mi nene era muy chiquito, recién ese año se había dado cuenta del personaje de Papá Noel. Su papá se disfrazaba y hacía las delicias de todos los chicos. Le habíamos dicho que iba a venir Papá Noel, con una bolsa de regalos. Leer más...
04/05/2008 - BUNGE ME SALVÓ LA VIDA (relato)
Bunge me salvó la vida con el mismo extraño mecanismo con el que mi hermanito descubrió la palmeta. Primero cuento la historia de mi hermanito. Después retomo con Bunge.
Capítulo 1. El extraño caso de mi hermanito y la palmeta
Un día apareció Raid.
Un aviso novedoso decía por televisión: ¡con la palmeta NO! ¡Llegó Raid! y aparecía en un dibujo animado, una palmeta estrellando insectos en la pared enchastrada de moscas aplastadas, y luego una señorita disparando el Raid por el ambiente. Mi hermanito y yo estábamos mirando televisión, y ambos nos asombramos. Leer más...