Y NOS DEJÓ CON EL ASOMBRO DE NO HABER IMAGINADO CUÁNTO LO QUERÍAMOS
Y cada uno de nosotros se preguntó cómo es eso de que uno puede ignorar cuánto quiere a una persona. Cómo es eso de que una persona se muere y recien ahí uno se entera de lo que la ha querido. Todos hemos sentido lo mismo.
Es que estamos ocupados todo el tiempo de lo que nos falta, y dejamos de observar lo que tenemos, porque lo que tenemos nos parece natural y merecido, y lo que nos falta nos parece injusto e inmerecido. El espacio que ocupa un deseo insatisfecho es mucho más grande que el que ocupa la satisfacción de ese deseo.
El se fue, y se fue para siempre. Hoy se cumple un mes. Acá elegimos como homenaje y recuerdo, las palabras de Gabriela Cerruti, que no era de su partido, que habló con tanto amor como si lo hubiera sido, porque él fue capaz de abarcar más de lo que cualquier político pudo.
Y cada uno de nosotros se preguntó cómo es eso de que uno puede ignorar cuánto quiere a una persona. Cómo es eso de que una persona se muere y recien ahí uno se entera de lo que la ha querido. Todos hemos sentido lo mismo.
Es que estamos ocupados todo el tiempo de lo que nos falta, y dejamos de observar lo que tenemos, porque lo que tenemos nos parece natural y merecido, y lo que nos falta nos parece injusto e inmerecido. El espacio que ocupa un deseo insatisfecho es mucho más grande que el que ocupa la satisfacción de ese deseo.
El se fue, y se fue para siempre. Hoy se cumple un mes. Acá elegimos como homenaje y recuerdo, las palabras de Gabriela Cerruti, que no era de su partido, que habló con tanto amor como si lo hubiera sido, porque él fue capaz de abarcar más de lo que cualquier político pudo.
































