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25 de enero de 2011

La carta de Javier, con permiso para ser publicada

JAVIER ME ESCRIBIÓ A MI CORREO Y CREO QUE DEBO DIFUNDIR SU CARTA PARA PODER COMENTARLA ENTRE TODOS.


Eva:
Te escribo a tu correo, ya que necesito tener una opinión de alguien que creo coherente y racional. Lamentablemente, por la situación en la que han sumergido a la población en la inseguridad y la violencia todo llega a extremos inimaginables, y al mismo tiempo todos piensan que lo malo le va a ocurrir solo a los malhechores; pero esto no es así. Te quería comentar una situación totalmente inesperada y alocada que me ocurrió la semana pasada, reiterándote que a mi modo de ver, es errada e irracional. Querer compartir esto con alguien más, además de los íntimos de la familia; porque en este caso ni conocidos ni compañeros de laburo coinciden conmigo en la manera de entender los hechos.
Todo comienza a partir del 3 de enero, cuando debemos internar a mi suegra en una clínica de Cuidad Evita, Partido de La Matanza, debido a complicaciones varias que está teniendo en su salud. Inconvenientes que lleva arrastrando desde hace un largo tiempo, y el transcurso de los días nos mantiene en vilo ya que su estado es bastante variable. En fin, desde esa fecha todas las mañanas y todas las tardes acerco a mi esposa a la clínica para acompañar y ayudar en lo que es posible en la internación de su madre, ya que está postrada y con deficiencias en la alimentación, por lo se le debe dar de comer, como a cualquier bebé en etapa alimentaria.
Luego de una semana, a mi suegra la traspasaron a terapia intermedia porque se estaban presentando nuevos síntomas, y desde este momento el ingreso a la habitación quedó reservado a familiares directos, y con visitas muy restringidas. Pero el problema no es la clínica, ni la atención, ni mucho menos. Ya que la sala de espera junto con los pasillos del sanatorio son muy estrechos y pequeños, decidí esperar a mi señora en el auto, ya sea escuchando la radio o mucho mejor, leyendo un libro. Tranquilo. Ese no es el problema.
Estaciono a la vuelta de la clínica, y en un lugar arbolado con mucha sombra en una esquina, me detengo con mi auto, abro las ventanillas delanteras de par en par y me reclino un poco en el asiento para retomar mi lectura de una obra de Umberto Eco, tranquilamente. Estas esperas, desde que mi señora ve a su madre hasta que la dan el parte médico diario puede demorar 30 minutos, y a veces un poco más. Tengo que aclararte que tengo un auto VW GOL; con un logo bien grande en la luneta trasera que dice “BEBE A BORDO”, y en el asiento trasero tengo instalada la butaca de mi niño de casi 2 años de edad, con las patentes bien a la vista como debe ser.
Y ahora empieza la acción. En un momento, aparece inesperadamente cruzándose en la esquina y cortando la calle una camioneta de la policía bonaerense. Se bajan los cuatro efectivos rodeándome el auto. El policía que está enfrente de mí tiene una escopeta como las de Terminator, los otros se ponen por atrás y por el costado del acompañante, y el cuarto colocando su mano derecha sobre el revólver de su cintura me dice con voz firme y directa:
-¡Saque las manos por la ventanillas y quédese quieto!-
Te imaginarás que me quedé blanco, no entendía nada. Instantáneamente lo hice, largué mi libro al piso y coloqué mis dos manos hacia fuera, apoyadas en la puerta. A continuación:
-¡Voy a abrir la puerta y salga con las manos a la vista. Dese vuelta y coloque las manos sobre el techo del auto!”- me ordena el poli.
El oficial me abre la puerta. Salí lo más despacio que pude y acaté la orden. Ahí no más me dice:
-¡Abra las piernas!-
Y me empieza a palpar de armas. Te juro Eva, que no entendía nada.
Luego me pregunta:
-¿Tiene armas de fuego?
-No-, le respondí, creo que a esa altura cagado de miedo.
-¿Cuál es su nombre?
-Ángel Javier Ávila- le contesté tibiamente.
-¿Tenés el auto abierto?
-Sí- fue mi corta respuesta.
Y el oficial del otro lado del auto comienza a abrir las puertas y revisar el interior y debajo de los butacas, la guantera, levanta las fundas de los asientos y mira por cada recodo que le permitiera descubrir algo.
-¿De dónde sos?- me vuelve a interrogar el que me tenía con la mano en la espalda sobre el coche.
-De Laferrere, le contesto-A todo esto, yo todavía de espaldas al oficial con las dos manos sobre el techo del auto, las piernas abiertas y otro policía escudriñándome el auto por donde pudiese.
-¿Dónde trabajás?- me sigue preguntando el poli; siempre con un tono firme en su voz.
-En Lomas del Mirador, en una oficina-
Y ahí vino la pregunta que me hizo caer la ficha:
-¿Qué hacés por acá?-me preguntó.
Cuando escuché esto de la voz del oficial, creí comprender el motivo de semejante operativo de indagación, de tenerme en la calle a la vista de todos con el móvil policial cortando la calle, de las preguntas y de la revisión del coche. Decido contestarle con seriedad, para que ni se le ocurra pensar que lo puedo estar jodiendo.
-Estoy esperando a mi señora que tiene a su madre internada en la clínica de la vuelta, en terapia- le dije mansamente, como que quizás esa respuesta le sonara a burla. Pero no era burla, era la pura verdad.
-¿Y por qué esperás acá?- me volvió a interrogar el poli.
La respuesta iba a ser muy infantil, pero era lo cierto.
-Porque aquí hay sombra- le contesté.
El oficial una vez que terminó de interrogarme, me liberó de aquella posición y me solicitó mis documentos, como los del auto también.
Cuando le estoy entregando mis identificaciones, todas las que tenía, ya inundado por la curiosidad y por algo de lo que la intuición que comenzaba a llegar a mi cabeza, fui yo el que interrogó:
-¿Me puede explicar el por qué de todo esto?
La respuesta fue más que contundente.
-Y pibe, la gente se asusta fácil-
Lo único que se me cruzó por la cabeza fue indignación, y vociferé al oficial algo que él entendió como pregunta:
-¡Llamó alguien de aquí del barrio porque estaba estacionado leyendo un libro!
-Lo que pasa flaco, que las caras desconocidas generar temor en los vecinos- me concluye el oficial.
No lo podía creer. Alguien de esa cuadra, esquina, barrio; llamó a la policía porque pensaba que yo era un delincuente, un posible ladrón, un usurpador de casas, un caco, que se yo…
A partir de ese momento, los oficiales comenzaron a calmarme, a tratar que le sangre vuelva de nuevo a mi cabeza porque debía de estar pálido por tal suceso. Uno me tomó amigablemente del brazo y me dijo campechanamente “ya está flaco, ya pasó”.
-¡No pasó nada!- le grité.- ¡Me trataste como a un sospechoso del crimen en medio de la calle a la vista de todos, me abriste el auto de par en par revisando el interior, y me decís que no pasó nada!”- Estaba un poco sacadito, te podrás imaginar.
Eva; luego de esto, de charlar con los oficiales, de comentar lo ridículo del caso, de no poder creer de movilizar un móvil con cuatro efectivos por mi presencia, solo me quedó la bronca.
¿Cómo puede ser que un extraño en el barrio sea automáticamente un sospechoso? ¿Cómo se llega al punto en que el otro es un delincuente? ¿La gente llega a este punto por su cuenta, o alguien la lleva a ese estado de alarma permanente?
Todo esto fue una mala experiencia para mí, un mal momento. Pero el pobre cristiano o cristiana del barrio que realizó el llamado a la policía; ¿cómo vive esa persona? ¿Se puede vivir con miedo constante? ¿Se puede tener terror de todos? Es una pena llegar a ese modo de vida, haciendo de tu casa una cárcel y de tu entorno una amenaza.
¿Estoy equivocado con mis preguntas?
Pero esto no termina ahí. Luego, al llegar a mi trabajo, todavía con el shock de haber sido tratado como un delincuente; comento mi experiencia de la mañana a mis compañeros de trabajo, y recibo algo más demencial todavía. Todos sentenciaron cuando concluí con mi relato:
-y claro, es lógico lo que te pasó.- Así, lo más tranquilos.
-¿CÓMO QUE ES LÓGICO?- repregunto yo a grito pelado. No puede ser lógico que seas primero sospechoso y luego persona. No puede ser que una cara nueva en el barrio es sinónimo de averiguación de antecedentes. NO PUEDE SER!!!
Y aún así, me continuaron diciendo:
- Y, está bien.
NO ESTA BIEN!!!
Eva; pregunto: ¿puede ser que la mayoría de las personas hayan adoptando y tomado el slogan de vivir en peligro constante como su modo habitual de ser? No me cabe en la cabeza que se tome como algo natural que se tenga que requisar a un desconocido porque primero es un posible ladrón, y luego quizás, sea una persona de bien. No se puede adoptar como modo de vida el miedo, el temor latente a ser golpeado o asaltado. Eso debe ser lo raro, no lo normal. Los delincuentes son los menos; la mayoría son las personas de bien. Por eso es que te escribo. Para saber tu opininión.
Espero que lo largo de mi relato no te haya cansado, pero te escribo porque quizás vos me puedas acercar un poco de claridad al tema. O yo estoy enceguecido por un razonamiento inexistente o errado, o yo soy el que está iluminado y son los otros los que viven en la oscuridad de un pozo. Necesito saber tu pensamiento acerca de esto. No comenté en tu blog, ya que tus notas no hacían referencia a este tema; y de ahí me decisión de escribirte esta líneas a tu casilla de correo.
Todos los días, recibo tus posts y disfruto mucho leyéndolos y razonándolos. Desde el conflicto de la 125, ya he tomado posición.
Estoy de tu lado.
Saludos.
Javier.-



34 comentarios:

Eva Row dijo...

Javier,
este es el resultado de las técnicas manipulatorias del capital concentrado celoso del poder que temió perder y efectivamente perdió. Ese es el resultado de la prédica constante de Clarín y sus satélites, logrando que la población entre en pánico.
Y la población entró. Así se somete a las personas, haciéndolas entrar en pánico. A mí me gustaría revertir este hecho. Mostrar que las cifras de delito son menos de las que la gente imagina dada la difusión de la que se ocupan los medios. Pero bastaría con que el gobierno saliera a combatir los datos, para que efectivamente el delito aumente con las huestes de mano de obra nostálgica.
Yo creo que la ofensiva de combate eleccionario va a ser largar una serie de delitos acuciantes, justo antes de las elecciones. Atención con esto. Se la ven perdida y van por más, por lo único que pueden, fomentar el delito.
Los mismos delincuentes se sienten a sus anchas, con la televisión hablando de sus hazañas y diciendo que no hay represión. Es como si los estuvieran llamando a delinquir. Además de que la complicidad con la Policía es evidente. A mí me robaron y en unos minutos robaron a la vuelta de la manzana. Si no está liberado el territorio, soy una tonta.

maby dijo...

esto es la television, los medios , me acuerdo cuando el chico que estaba secuestrado y que despues mataron ,pidio ayuda y nadie lo ayudo !! todos en ese barrio son culpables de la muerte de ese chico no se si se dieron cuenta pero es asi, la tecnica del miedo, tan usada siempre y tan efectiva no?? y lo peor es que a lo que si tenes que tenerle miedo no te lo muestran.

la gallega dijo...

Totalmente de acuerdo con Eva, pero fijate k con vos, Javier, esa prédica no resultó... estacionaste tranquilamente, abriste las ventanillas y te desenganchaste del mundo real para meterte en tu lectura. No toda es tierra fértil para esa maleza venenosa... Sí enloquecen a la gente k pasa muchas hs frente a la tele, viendo repetido cientos de veces el mismo acto. Como dijo un locutor (no es periodista) de TN ayer: mataron a un balcón en... no sé k barrio. Nos esperan meses "pesaditos" pero creo k c/día son más los k ven la "realidad real".

Eva Row dijo...

gallega
lo terrible es ver el efecto que lograron: la Policía encantada de hacer ese "teatro", contribuye a insuflar miedo, exagera, se da cuenta de que un tipo que está leyendo un libro en su auto, asustando a alguna vieja loca que mira a Tinelli, no merece semejante trato. Los tipos tienen que acercarse a una persona que no está cometiendo ningún delito, con todo el respeto que merece. No puede ser que porque un loco/a sospeche de un hombre en un auto la Policía lo trate como un delicuente.
¿Qué pasa ya no se puede estacionar y leer un libro mientras se espera a la esposa? ¿Dónde vamos a llegar con esto?
No hay que tolerarlo.

La Maga dijo...

Uf, qué tema. Solo puedo decirle a Javier que no es lógico, que no está bien y que entiendo su enojo. Hace rato que muchas cosas mentadas desde oscuros lugares nos llenan de consecuencias absurdas y dolorosas. Lo que dice Maby sobre el chico al que nadie ayudó es una prueba terrible de lo manso que es algún sector de la sociedad a ser manipulado, sutil o evidentemente. No se si la 'vieja que mira Tinelli' tiene la culpa de algo, una persona aterrada actua como quieren los que la asustan. El problema son esos otros, los que como dice Eva, tiene clarito qué fantasmas agrandar para sacar provecho de las consecuencias.
No viene mucho al caso, pero me acuerdo de las elecciones que fueron en la época del furor mediático de la gripe A. TODOS los que estaban votando en la escuela donde a mí me toca, todos, tenían barbijo, miraban al piso, aterrado de que alguien los salude, los contagie, y los mate. Ese día, por 1º vez, percibí la dimensión real de las consecuencias del discurso mediático irresponsable disfrazado de realidad.

Beso grande.

Anónimo dijo...

En su primer viaje por la región, Obama sólo visitará Brasil y Chile.
Solo existimos el cabotaje.
Somos Gran Hermano Nac & Pop.

Silvana dijo...

Me hizo acordar al cuento "El peatón", de Ray Brádbury. Un genio Ray,sus ficciones escritas en la década del'60 se parecen cada vez más a la realidad. Un comprensivo abrazo, Javier.

Nando Bonatto dijo...

Javier,el miedo,ese habitante del sistema límbico social, esa herencia de las cavernas, esa ignorancia que lleva al absurdo ,nos lleva al ridiculo
Cuando vuelvas a ese barrio tirate un buen meo en cualquier puerta

Marcelo dijo...

Difícil que funcione la experiencia en cabeza ajena, pero no perdemos nada con intentarlo: Miren un poco lo que pasa justo al lado, cruzando la cordillera.

En 1992 estaba haciendo un trabajo en la calle, uno de mis compañeros fue a comprar una gaseosa y no lo vimos más. Apareció a los dos días, contando que lo había parado la cana y lo habían detenido por "averiguación de antecedentes". Es lo que llamaban "detención por sospecha": cualquier vecino "bien" podía llamar a la cana para decirle que había un indeseable caminando por la calle, y ellos se lo llevaban y lo sacaban de circulación por 48 horas.

Ese año se abolió la detención por sospecha, con gran protesta de la derecha. Desde entonces el bombardeo en los noticieros fue constante: 20 años escuchando cómo en los años dorados del pinocho "los que tenían miedo eran los ladrones".

Y pese a que Chile es uno de los países con más presos per cápita (creo que nos gana USA y algún otro), el discurso con que el Piraña llegó finalmente a posar su poto en La Moneda fue repetir ad nauseam: "se le acabó la fiesta a la delincuencia", "se acabó la puerta giratoria". La gilada escuchó el verso durante tanto tiempo que finalmente lo compró.

Los noticieros de TV hicieron una voltereta obscena: hasta el día del cambio de mando, la primera noticia de cada programa era siempre un asalto; a partir de ese momento la cambiaron por un arresto...

Víctor dijo...

Algunas reflexiones previas antes de opinar: 1º) La sensación de inseguridad se diferencia de la inseguridad desde el punto de vista que se puede contar. 2º) Que se pretende de la seguridad de la provincia de Buenos Aires cuando el Ministro CASAL se encuentra involucrado en la causa Viazzo en su gestión del PRODYMES II en el juzgado Penal Tributario Nº 3 de Comodoro Py Causa 1831/00 y mi denuncia presentada en el año 2007 sin ningún tipo de novedad a la fecha. 3º) Dentro de las acciones de inseguridad se necesita tener un vehículo estacionado para que los delincuentes se den a la fuga, por ende, si un auto es desconocido del barrio, es preferible que la policía actúe en prevención antes que el hecho suceda y no hay que dudar, las disculpas nunca están de más. Los propios vecinos del barrio podrían ser escudos si el hecho se llegara a confirmar.

Para entender la inseguridad hay que entender la seguridad. Una no existe sin la otra. Para entender el camino de la inseguridad, y muy sintéticamente. El rol de la comisaría ha cambiado, del trato de blancas a la quínela, por la venta de drogas. Este tipo de cambio produjo la aparición en los barrios (hablo de un solo tipo de inseguridad) de todos estos pobres pibes dependientes de la droga que para conseguir tienen que salir a robar, con armas, que muchas veces le proporciona la misma policía. Bien, ¿Cuándo estos pibes salen a robar? La respuesta es cuando no consiguen la droga. ¿Quién suministra la droga entonces?. Existen varias fuentes, pero la más importante es la que se encuentra bajo el ala política. Aquí es dónde la inseguridad es funcional a la seguridad. Cuando el ala política deja de sostener, se incrementa la inseguridad, o mejor lo que se conoce como sensación de inseguridad.
El delincuente que trate de decir o explicar este tipo de situación, seguramente termina muerto. El delincuente, tiene allanados los caminos políticos para establecer un dialogo con la dirigencia política. Jefe de calle, comisario, jefe de región, comando, conducción política del Ministerio. El ciudadano común si no es por movilización, no es escuchado.
Fui lo más sintético posible en describir para poder entender espero que así sea.

Ahora las otras áreas. FISCAL por un lado, Jueces por el otro. En mi zona, que corresponde a San Isidro, y teniendo un juez de garantía conocido, el tema es peor que en los barrios.
Los fiscales se quejan de los jueces, los jueces de los fiscales. El Fiscal General se encuentra sin diálogo con el tribunal. Los vecinos sabemos quienes nos roban sabemos dónde están las cosas pero los jueces no permiten los allanamientos, con la excusa que la policía rompe todo.

Con toda esta situación en el barrio hemos decidido convocar a todas las partes. Los Fiscales no vinieron por orden del Fiscal General, NUOVO, los Jueces no vienen porque plantean que a ellos los pone el Senado y no tienen que dar explicaciones a nadie solo al poder político. ¿Quién vino? La policía. ¿Qué plantaba el barrio? PREVENSIÓN simplemente patrullar el barrio. En la medida de lo posible con autos de la fuerza pero particulares, porque los delincuentes a los autos de policía en general no los roban (creo). ¿Cuál fue la respuesta? ¿Qué pretenden que nos maten a todos?.

Si la situación planteada por este hombre le causo un minuto o 10 de malestar, la única reflexión que le queda para ver el vaso medio lleno es decir, bueno por suerte fue una falsa alarma, porque si hubiera sido un delincuente de verdad hoy en vez de leer su carta estaríamos viendo por los medios un muerto más.

Carlos dijo...

La mayoría de la gente por lo menos donde yo vivo es como Javier. Siempre hay y hubo imbeciles que llaman a la policía, pero es uno entre mil.
Una noche estaba sentado en la puerta de una quinta escribiendo, salió el dueño con un arma y me preguntó que hacía allí. Fue en 1969.

Anónimo dijo...

Todos quieren ser como fueron los garcas y lo terminan siendo.
In fraganti: Milagro Sala fue a ver a Charly en el Conrad de Punta del Este.
Vacaciones Nac & Pop con dinero público.
jejeje...

oscarfquinteros dijo...

¡¡El INADI TE ANDA BUSCANDO ANONIMO!! racista, inmundo y miserable.

Andy Belguich dijo...

Con respecto a la policía, espero que Nilda Garré tenga éxito con su plan, porque hace falta un cambio. Seguimos teniendo la policía de la dictadura.
Gracias Eva, como siempre, un plácer leerte.

cacho345 dijo...

Javier : sin ánimo de reproche, cometiste dos errores de los cuales en la situación en que nos encontramos (con la TV. mostrando únicamente sangre y muertos) no es nueva. Yo en mi coche voy con los vidrios levantados y el aire acondicionado todo el año, verano e invierno. Nunca esperes a alguien dentro del coche.En tu caso debías dejar el coche estacionado y esperar a tu mujer en la clínica, por más incomodo que fuere. Yo a mis amistades les digo que si llevan a alguien a su casa, lo saluden, vea como entra y se vayan con el coche. Nunca ponerse a hablar dentro del mismo. Y uno de ellos, por despistado, una vez le ocurrió a la una de la madrugada. A mi en una oportunidad que tuvimos un asado en Vicente López en casa de una gente amiga a la noche, ni siquiera llevé el coche. Pedí un remise, y tuve que apurar a mi señora, pues las mujeres nunca terminan de contarse sus cuitas. Al día siguiente, domingo, los dueños de casa se iban en su coche, la señora manejando y esperando a su marido que cerrara, y le cierran con otro coche, y el marido que es de la Marina, empezó a los tiros con peligro de su familia. Por eso la gente de los barrios alejados, que se conocen casi todos, tienen la impresión de que todo aquel que pasa con el coche dos veces por el mismo lugar, o estaciona y se queda adentro, no sabe si es alguien que está esperando a otro que los va a asaltar o están estudiando el lugar para luego cometer un atraco. Esto no es de ahora, siempre fue así. No me extrañaría que en algún momento en el barrio en que te paraste, hayan habido robos, estos con licencia policial o siendo policías y zona liberada para que trabajen tranquilos y luego repartan con ellos, y cuando llamaron informando que había un extraño en un coche, la policía aprovechó la oportunidad para hacer teatro de que estan cuidando la zona.-
A mi me asaltaron en 1998 en una oficina de turismo. El portero no sabía nada y adentro había una empleada que la tenían para disimular, pero un morocho de pelo corto y cara de cana (basta la facha) te hacía pasar adentro junto con otras 15 personas, revisándome de arriba hacia abajo como si fuera policía. Cuando fui a hacer la denuncia en la Comisaría no sabían nada, hicieron el acta e intervenía el Juez Baños, del cual hasta la fecha estoy esperando que me llame (El acta la rompen y no mandan nada a la justicia). Y tengo otro anécdota en pleno Barrancas de Belgrano, con la ventanilla casi abierta y estabamos discutiendo con mi remisero que es macrista, sin darnos cuenta que a cada lado se nos arrimaba una persona. El que me tocó de mi lado, no sé como hice pero en forma instintiva traté de cerrar la ventanilla, pues supuse que como tenía las dos manos puestas en el vidrio, no tenía armas, del otro lado, el del conductor se arrima otro agazapado y tuvo que rascar algun billete del bolsillo (Ojo : nunca lleves billetera, sino algunos pesos sueltos). Esto es así, y así vivimos : la gente con paranoia de que cualquier desconocido es chorro o te llevan preso por portación de cara. Es una vieja lucha, y así han muerto algunas personas de las cuales por las palizas recibidas nunca más se supo de ellos (caso Bru y otros). Y si te sirve de consuelo, también está los que nos contó Eva los otros días de lo que le pasó en su óptica. Lo malo de todo esto es que los medios de comunicación, tanto escritos o televisivos están pintados de color rojo, que es lo que vende y ve la gente, la cual a la larga se cree que todo es así.
Bueno, paciencia y tomátelo con calma y tené en cuenta que en el país en que vivimos no es el peor de la tierra.-

Profesor Juan Vigliecca dijo...

Estoy con vos Javier, eso lograron los medios de comunicación.
Si ellos intentaran pasar por lo menos el 70 % de noticias buenas y el otro 30 % de malas la gente viviría mucho mejor.
Con esto no quiero decir que no existen los robos, asesinatos, secuestros etc pero hacer siempre incapié en estas noticias hacen que la gente viva mal.

Dynka dijo...

Javier, una víctima más de la pelootudez globalizada.

Con tanto gil suelto llamando al 911 como modo de vida no se puede vivir, hasta cuando??

Sonia Hel dijo...

Es terrible. Y es casi un corolario de lo que yo te escribia la otra vez acerca de la inseguridad.
La gente que lo ve como un enemigo solapado, no lo hizo por leer clarçin ni por mirar Cronica.

Existe una enfermedad muy dificil que se llama estres post traumatico.

Y que causa serios problemas de relacion, en este caso, luego de haber sufrido un robo, con o sin violencia.

Una chica que trabajo en el laboratorio, se nego a hacer guardias, al saber que debia entrar al laboratorio luego de las 20, si habia una urgencia. Porque le habian entrado a la casa mientras ella estaba con la nena, y no se habia recuperado.

Y esto sucede porque es demasiada la gente que ha sufrido robos.

Como te dije en su momento, no los ricos que tienen mil alarmas.

Nosotros, los que andamos por la calle.

Y hay gente que luego de sufrir el robo, situacion sumamente injusta, para mi, para la persona, para el paranoico que vio al muchacho estacionado... hay gente que no se repone.

Porque ademas las historias de robos con violencia y drogas se multiplican.

Repito, no hago bambolla de lo que muestran los medios. Relato lo que pasa.

Relato que aca en Rosario ahora hay doble paranoia, porque el gobierno de la Nacion se lleva de aca a 600 gendarmes, para cuidar la seguridad en el conurbano, porque alla no alcanzan. Gerndarmeria dice que esta todo bien, que van a poder cubrir igual su trabajo, y la gente no les cree.

Insisto. Nuestro Gobierno tiene que asumir la defensa del laburante que es robado, asaltado, pegado, etc. Porque no es justo que eso suceda, es tan sencillo como eso.
Y, ademas, porque no hacer nada, o asociar al asaltado con Macri y la derecha, es regalarle en bandeja los argumentos, a los que dicen que hay que matarlos a todos y etc.

Insisto. Hay que buscar respuestas y defender al que trabaja, al obrero, al empleado, a la secretaria, al bioquimico, al optico y al empleado de comercio.

Porque si no, les va a parecer normal. el desconfiar del hermano, el que esta en el auto leyendo un libro.

Toda mi solidaridad a Javier.

Porque ademas, la historia se parece demasiado, al teniente coronel que le apunto con una pistola a mi papa en la cabeza, en 1977, porque estaba estacionado y adentro de su auto.

si ahora la paranoia viene del vecino que pispea por la ventana, socorro...

Mordi dijo...

Javier y Eva, es realmente triste que se llegue a este nivel de paranoia.
Creo que, más allá de la sospecha o temor del desconocido, la policía actuó mal.
En todo caso, deberían haberse acercado y comenzado por pedir los documentos y preguntar, educadamente, qué estaba haciendo Javier allí, si tenían alguna sospecha. ¿Por qué dieron por cierta la acusación?
Creo que armaron ese circo para que el denunciante viera que la policía acude y actúa cuando se la llama. Lo malo es que para ello tuvieron que poner en tensión a una persona que estaba en todo su derecho de permanecer en su auto.
Hace muchos años yo había ido a lo de mi tía. Algo la tenía ocupada en algún momento porque yo atendí el teléfono. Era una vecina que insistía en que le pasara. La Tía levantó el tubo y le repetía varias veces que estaba su sobrino de visita. Se asomó a la ventana, incluso y repitió que yo la visitaba. Luego me contó que la vecina la llamaba para comentarle que había un "auto sospechoso" frente a la casa. A mí me dio mucha bronca en ese momento. Imaginate que de esto deben haber pasado 15 años o más y aún lo recuerdo. Menos mal que la pelotuda de la vecina no llamó a la policía.
Ojalá cambie la policía. Ojalá se aplique la ley de medios, de una buena vez. Lo que transmiten por TV es realmente dañino.
Espero, además que la suegra de Javier mejore pronto. Dios nos ayude.

Eva Row dijo...

Quiero agregar otro comentario para Javier.
Yo vivo en el barrio de Once, donde hay siempre distintos grupos de inmigrantes de países limítrofes, o simplemente compatriotas del interior del país que no son blancos, rubios y de ojos celestes. A estos grupos de personas SIEMPRE la Policía los paró por sospechosos, para palparlos de armas y en averiguación de su situación personal. A mí siempre me indignó que un Policía tuviera a algún morochito con las piernas abiertas y los brazos extendidos y abiertos con las manos y la cara contra la pared. Cada vez que he visto ese procedimiento, observé que los "morochitos" van caminando como yo y mi marido por la misma vereda, pero los paran a ellos, nosotros no somos sospechosos porque somos rubios.

beatriz m. dijo...

Es cierto existen màs robos que antes.
Es cierto, la tv chorrea sangre desde la mañana bien temprano.Un mismo hecho repetido en cadena nacional, y luego el reportaje a laa viuda, el entierro, la vuelta al hogar vaciò. Toda la saga posible.
Todo eso es cierto.
Sensibilizaciòn para delatar al chorro, mutis por el foro si a la que estàn pegàndole en la calle es una vecina con una hijita en brazos y el que le pega es su marido. Todos detràs de las cortinas, chito, a nadie se le ocurre salir a auxiliar a la victima ( a mi sì,). Al dìa siguiente ningun comentario, ¿les darà verguenza la falta de solidaridad? No creo, el relato de la inseguiridad es el de los medios. Lo otro, "cosas de la vida privada".

Pero por si acaso, no me quedo mucho dentro del auto, cierro ràpido el portòn del auto. Y a veces, Javier puedo llegar a meter la pata observando desconfiada a un auto con dos muchachos adentro que miran hacia la casa del frente. Me sentì avergonzada cuando luego de diez minutos saliò el chico de enfrente,se subiò al auto y se fue a bailar. Me avergoncè , como se avergonzo la madre de ese chico de enfrente que casi llama a la policia porque sobre la parecita de mi casa habia una mujer sentada (una amiga que esperaba que yo llegara). Papelones.

Pero igual sigo no quedàndome en el coche si no es necesario. Y miro hacia la calle con cualquier ruido extraño. Manìas que se hicieron costumbre a fuerza de haber tenido dos robos a mano armada de mi auto (estando adentro del auto conversando), un asalto con la familia adentro de la casa. Eso no implica, convertirse en una facho, de ninguna manera.

Eva, Chunchuna Villafañe contaba que en el subte de Paris a fines de los 70, paraban y agarraban a cuanto morocho estuviera a su alrededor, a ella rubia y de ojos celestes, ni la interrogaban.

Tema con tantas aristas, como para seguirla...

Martino dijo...

Qué interesantes todos los comentarios, tenía mil cosas que decir cuando leí la carta y al leer los comentarios noté que todas habían sido dichas. Recomiendo a Zaffaroni sobre la irracionalidad del poder represivo del estado, y recuerdo algo que me contaba en clase de derecho penal:
Cuando la policía para un auto para pedirle los documentos, y elige a qué auto parar, ellos (con inocencia, pobre gente) explican que paran a los que no tienen "coincidencia auto-cara". Esto me pasó varias veces, que por venir en el auto de mi padre de remar en el tigre, sin bañar ni afeitar ni cambiar, me paraban siempre. Si venía con el mismo auto pero arregladito no me paraban nunca. Si venía desgreñado pero en mi auto más modesto, tampoco. Así de simple.

En cuanto a la paranoia de la gente, cuento una anécdota para sumarme al cotarro: En una confitería de palermo entra una señora (de apariencia de migrante del NOA o países vecinos) y atrás entra la dueña de un local vecino gritando "¡¡Chorra!!" y acusándola de haberle robado muchos pares de medias de su negocio. Un señor, arrogándose la potestad policial, antes de que la policía llegara, decidió revisarle las cosas y, efectivamente, la señora tenía una pila de pares de medias que había hurtado del negocio. Hasta ahí nada trágico (apenas la creencia del señor de palermo de que puede faltarle el respeto a una ciudadana "sospechosa", que casualmente resultó ser culpable). Pero el señor de palermo empezó a PEGARLE a la señora. A pegarle patadas, en el piso. Y mi padre, que es quien me contó la anécdota, como es buena persona, tuvo que intervenir para que el señor dejara de pegarle. Cuando llegó la policía mi viejo le dijo al policía que este señor le había estado inflingiendo lesiones a la ladronzuela, y el policía le contestó, lo más suelto "Y bueno, fue en legítima defensa". ¡Legítima defensa! Para el policía, pegarle salvajemente a una persona que hurtó (insisto en la palabra, robar es con violencia, hurtar es sin violencia), aun si le hurtó a un tercero, es "defenderse". ¿De qué?. De una migrante en palermo, aparentemente. Aun siendo mi padre juez y el policía un suboficial, no logró que el uniformado aceptara que el señor había cometido un delito mucho más grave que la señora. El señor era del barrio, la señora no.

En cuanto a las viejas que llaman al 911, a mí en la época en que me ponía a merodear por las veredas con amigos por la noche me vinieron a buscar mil veces los policías, acá en capital, pero todas las veces me explicaron antes que nada que era porque había llamado un vecino, y que les mostrara los documentos del auto (jamás los míos) y, si estaba haciendo ruidos molestos, me sugerían que me fuera a otra parte. Creo que si hubieran actuado de ese modo con Javier, probablemente podríamos pensar más comprensivamente de quienes llamaron a la policía porque en los barrios "se cuidan entre ellos", y probablemente de lejos no se notaba que estaba leyendo lo más pancho, sino apenas un auto nuevo con alguien dentro.
Yo estoy de acuerdo en que los medios meten pánico, que son máquinas de reciclar sangre ajena para fines propios, eso ni falta que hace aclararlo. Lo que quiero decir es que hay barrios donde efectivamente pasan cosas, y como decía otra comentarista antes, la gente que se quemó con sustos ve un VW Gol y llora.

Anónimo dijo...

A todos los comentaristas:
Les escribe Javier, el protagonista de este hecho que le relaté en la carta a Eva. Desde ya, se agradece la participación de un tema tan en vilo en la actualidad. Se puede resumir primero, los mensajes de apoyo por el mal momento pasado a Maby, Silvana, Profesor Vigliecca, Mordi, Sonia Hel. y Betaríz M. Gracias a ellos. Además, los consejos de buena fe y con onda de cacho 345. Pero como salta a la vista, ya se tiene que cambiar la actitud del modo de actuar, de siempre y en todo momento tomar recaudos preventivos, de no quedarse dentro del auto, de tener las ventanillas cerradas con motor en marcha y aire acondicionado encendido, antes de sentir un poco de brisa fresca con quizás algún aroma floral. Ya, como dice Sonia Hel, aquellos que han sido víctimas de un robo tienen el estrés post-traumático del cual es difícil salir solo. Y si a eso le sumamos que sufriste un robo, la tele y los titulares en rojo sangre te alimentas más le miedo y la fobia. La otra vez que lo vi a Macri sentado con la lona amarilla de fondo hablando con los vecinos de Villa Soldati, no podía creer como un funcionario alimentaba ese terror al decir que “cualquiera iba a entrar al fondo de tu casa y ocuparla”. Un incompetente o un vivo bárbaro. Violencia y crimen hubo siempre y en todos lados. Al igual que cacho345 también fui asaltado en el 98 en Almagro en mi lugar de trabajo junto con mis 8 compañeros. Una banda entró en la recepción de planta baja, redujo a todo el personal con un tiro al aire (es así, un disparo contra una pared dentro de un local). Recuerdo, todos en el piso boca abajo con 3 tipos apuntándonos y saqueando todo. Además, aquellos que optaron salir de la inseguridad de Argentina y se van a las playas de Floripa, también los cagan afanado.
El discurso que viene tan a tono con la mano dura y la baja de edad en la imputabilidad puede crear lo que sucedió en Chile, como comentó Marcelo. Tenemos que tener cuidado quien lo pone en tema y con qué propósitos.
Al igual que Andy Belguich, deseo que la nueva ministra Garré pueda generar un cambio trascendental en el ámbito de la policía. Como bien supone Víctor, parte de esa delincuencia puede estar generada por la corrupción que se contagia a los que ingresan a esa fuerza. No podemos permitir que los que tienen que velar para proteger y servir, estén tapando o fomentando juego clandestino, prostitución, droga y contrabando. Es hora de comenzar a parar esto.
Como dicen la gallega y La Maga, que la paranoia no nos gane. Tomemos precauciones, ya que el delito existe. Pero encerrarnos y aislarnos y solo nuestro contacto con la sensación de seguridad sea el 911 como escribió Dynka, no debe ser nuestro único camino.
Mi idea de la carta no fue tan solo los 10 minutos de mala sangre que dice Víctor, sino que se debata cómo queremos vivir, y qué clase de lugar queremos dejar a nuestros hijos para el futuro.
Un saludo cordial a todos.

Ariel Soccia dijo...

A esto nos ha llevado el neoliberalismo: a desconfiar de "los morochitos con gorrita" que circulan por la misma vereda, a ver en cada persona que se cruza un potencial asaltante... El temor constante es un negocio. Lo mismo, a otra escala, ha hecho George W. Bush en el Imperio, luego del 11 de septiembre de 2001, instalando la sospecha y el miedo permanente en su población.

Y otro detalle: ¿Esto ocurrió en Provincia de Buenos Aires, con la Bonaerense (la que fue calificada como "la mejor policía del mundo"), no? En la provincia conducida por el ex vicepresidente de Néstor. Por el ex motonauta devenido en político gracias a Menem. Por "la gran esperanza blanca" de aquellos que esperan que Kristina no sea reelecta. Por una persona a quien el establishment apoyaría con mucho más agrado que a CFK. Por alguien que, en mi opinión, es (fue y seguirá siendo, por más que de la boca para afuera diga que apoya un proyecto "nacional y popular") de derecha...
Tiene razón Javier: no es normal nada de lo que ocurrió; quieren que lo "normalicemos", lo tomemos como parte de "la realidad". Por eso tenemos a "comunica(ga)dores sociales", como Tinelli, refiriéndose a una supuesta "colombianización" de la Argentina (¿pensará que los qom que reclaman en Formosa son un clon de las FARC?) o a Truchana Giménez pidiendo la pena de muerte...

facundo dijo...

Querida Eva, te saludo desde Mendoza. Leo tu blog frecuentemente, como así también otros blogs afines, y escribo en ésta ocasión porque me acordé de una noticia que salió publicada en el diario Los Andes de Mendoza (propiedad del Grupo Clarín) que guarda una gran relación con lo que le pasó a Javier, por varios motivos que vas a descubrir en la transcripción que hago más abajo.
Antes que nada quiero aclarar que me costó mucho conseguir la noticia en la web, me da la impresión de que el diario la borró, por supuesto a propósito. Por otro lado, semejante notición sólo estuvo unas horitas en el diario on-line, a punto tal de que a la tarde ya habían descolgado la nota y ya no se podía leer.
Digo que guarda relación con lo de Javier por un lado porque a uno de los protagonistas de la historia (José Ruarte) le tocó sufrir la indiferencia y el egoísmo de sus pares, supongo que por la paranoia imperante en la sociedad en general. Por el otro, porque dicha paranoia es alimentada por los "miedos de comunicación" que generan ése comportamiento en el común de la gente. Además de que, evidentemente, ésta maldita noticia que tuvieron que publicar unas horitas no se ajustaba a las políticas del miedo que vienen imponiendo algunos “miedos de comunicación” desde hace unos años a esta parte.
A continuación pego la nota y al final te dejo el link en donde la pude encontrar, ya que en el propio diario Los Andes no lo pude hacer.

En Mendoza también ocurren milagros. Que Benjamín Zapata Jabdor hoy comparta juegos y risas con sus papás en una sala común del hospital Notti es uno de ellos. Días atrás, el pequeño de un año y tres meses cayó al canal Tulumaya, fue arrastrado unos metros y rescatado por un vecino de Puente de Hierro.
Llegó casi sin vida al microhospital de la zona, donde -después de 30 minutos de luchar contra la muerte- el equipo de médicos y enfermeros escucharon lo que -aseguran- jamás olvidarán: su llanto.
Gabriel, su papá, no quiere recordar nada de lo que sucedió aquel día; le duele demasiado. Hace el esfuerzo, sólo como una forma de agradecer a todas las personas que "devolvieron la vida" a su hijo. Contra todos los pronósticos, Benjamín evolucionó muy bien y está a punto de obtener el alta hospitalaria. "Los médicos se asombraron por lo rápido que se recuperó. Hasta ahora, no ha mostrado secuelas graves, pero seguirá en observación", dijo el hombre.
Era pleno mediodía y José Ruarte estaba cumpliendo con sus habituales tareas de vigilancia en Puente de Hierro de Guaymallén. Dicen que le comentó a una niña que estaba a su lado: "Mirá ese muñeco que lleva el agua", antes de que se percatara de que era un bebé que flotaba boca abajo.
Sin pensarlo, se arrojó al canal para rescatarlo. Después, corrió desesperado hasta el carril, pero ningún vehículo se detenía ante sus señales de auxilio. Mientras lograba llegar al microhospital que funciona en la zona, improvisó algunos masajes cardíacos que fueron de gran ayuda.
"Yo estaba curando una lastimadura, cuando escuché que el hombre entraba a los gritos. Enseguida desocupamos la sala y empezamos a trabajar. Sinceramente, no esperábamos nada. El niño no tenía signos vitales, estaba con paro cardíaco y respiratorio. Su pancita era como una pelota, estaba lleno de líquido", recordó Cristina Gorno, la médica que estaba a cargo de la Guardia.
Fue un trabajo en equipo. En silencio y por más de 30 minutos, médicos y enfermeros se limitaron a repetir con obstinación las maniobras que permitieran la reanimación cardiopulmonar del bebé.
Gorno se ocupó de la respiración boca a boca; el cirujano Miguel Montenegro, de los...

facundo dijo...

...de los masajes cardíacos y la médica de Familia, Patricia Andreani, de luchar contra el estado de hipotermia que presentaba el pequeño. Mientras tanto, las enfermeras Claudia y Rosita calentaban los sueros y le colocaban paños calientes.
"Lo poníamos de costado en la camilla y le salían chorros de agua por la nariz y por la boca. Fue un momento muy difícil; parecía no terminar nunca. Cuando -finalmente- el niñito largó el llanto, nos pusimos a llorar todos", rememora Gorno.
La enfermera Rosa Aguilera confió: "Fue una lucha a brazo partido contra la muerte y tuvimos la suerte de presenciar el milagro. Cuando llegó, todos creíamos que estaba muerto". La mujer conoce bien a la familia Zapata, pues hace 17 años que trabaja en el microhospital de Puente de Hierro. Es más, la misma semana del accidente había colocado a Benjamín las vacunas que propone la campaña oficial.
Apenas reaccionó, el pequeño fue trasladado en ambulancia al hospital Notti. "Tenía reflejos, pero aún estaba muy débil. Mientras la profesional del Servicio Coordinado le suministraba oxígeno, yo lo abrigaba con mi cuerpo para controlar la hipotermia. Es que si no salía de ese estado, le podían seguir dando paros cardíacos", explicó Andreani.
La médica destacó la labor de los efectivos de la Policía que le fueron abriendo paso a la ambulancia. "Gracias a ellos pudimos atravesar Guaymallén y estar en 15 minutos en el Notti", resaltó. En ese hospital pediátrico infantil lo esperaba un equipo de ocho médicos, quienes enseguida lo derivaron a terapia intensiva.
El hecho ocurrió el lunes 2 de noviembre y en poco más de una semana Benjamín ya muestra una mejoría notable.
"Fue un gran trabajo en equipo y estamos muy orgullosos de haber podido cooperar en esta buena noticia", resumió Alicia Páez, la directora del microhospital de Puente de Hierro.
Fuente Los Andes

La nota completa acá: http://www.vecinosdeguaymallen.com.ar/archivo/441-un-bebe-cayo-a-un-canal-y-lograron-revivirlo.html

Por último, querida Eva, si le preguntás a cualquier mendocino sobre éste caso no te van a saber contestar porque nunca se enteró!!!
Un saludo afectuoso!

Facundo

Eva Row dijo...

Facundo, gracias por dar este testimonio. No les importa difundir lo que es una buena noticia, no vaya a ser que un minuto de alegría desarme la construcción del pánico colectivo que tanto necesita Magneto y sus secuaces.

César Carrión dijo...

Sacando lo que se dice siempre de Clarín y su forma de informar, también tenemos que tener en cuenta que esto no pasa acá solamente. Me acuerdo todavía del chico brasilero que vivía en Londres, que subió al subte y allí la policía lo acribilló pensando que era terrorista. Le tiró a matar y sin siquiera preguntarle nada. Desde que existen los canales de noticia, estas se transformaron en un negocio, y el negocio de un producto es venderlo. Desde la época de los Romanos a la gente lo que le gusta es la sangre y cuanto más mejor, entonces pasan la noticia más sangrienta 100 veces al día. pero cuando te inundan con tantas noticias sangrientas continuamente, uno empieza a vivir en la paranoia constante. Cuando un delito te toca de cerca, a vos, a un pariente, a un vecino, cosa que SIEMPRE va a pasar que a un conocido tuyo le cometan un delito, te confirma la paranoia y se transforma en una verdad absoluta e irrefutable. ¿como se cambia? Sencillo, no se puede. Los noticieros no se pueden evitar, no se pueden restringir y las noticias con rating van a ser siempre las mismas. Incluso una ley de radio difusión no va a poder evitar que el contenido que más venda sea el del crimen sangriento y que eso sea entonces los que los noticieros quieran vender.

Ale dijo...

Coincido con Eva y agrego: algunos dias antes de leer el mail de Javier conversaba con mi hijo adolescente, antes de dormirnos sobre que toda ley basada en la Constitución Nacional (ley Suprema) dice que todo ciudadano es inocente hasta tanto se demuestre lo contrario y no hay autoridad que pueda encarcelar o culpar a alguien sin las debidas pruebas, incluso en caso de sospechados de un delito, si no es por un juez y siempre y cuando reuna suficientes datos como para considerar que existe verdadero peligro de fuga o reincidencia como para dictar preventiva (o también establecer una libertad bajo fianza), pero que forzosamente para la policía y fiscales que investigan un hecho no solo no deben descartar ninguna hipótesis, si no que todos los allegados pasan a ser sospechosos en pos de intentar llegar a la verdad. Le ejemplifiqué un poco contándole el caso de María Marta García Belzunce. Ahora bien, el miedo es difícil de vencer, impide pensar con claridad, se autoalimenta hasta convertirse en fobia o en terror. Y los medios concentrados, acostubrados a marcar agenda, que ahora parecen un perro que no puede marcar su territorio, intentan aprovechar esa debilidad humana del miedo. Como fuimos engañados muchos en los '70 como para si no aplaudir, al menos respirar aliviados el 24/03/76. Y cuento algo de mi "noche de bodas" (no todo, no sean mórbidos jajaja): Salimos con mi esposa de mi casa, cayendo la tarde. Manejaba mi auto rumbo a Villa Carlos Paz. Hasta Rosario todo bien pero ya noche, no embocaba por donde seguía la ruta 9, en una rotonda ví un policía, me acerqué, paré, lo consulté, me explicó con mucha amabilidad, y seguimos, en Río Cuarto creo como a las cero horas o una de la mañana nos agarró hambre y ganas de ir al baño, comimos algo descansamos un rato las piernas, yo respiré un aire bien fresco de abril para "intentar" llegar a destino y recién luego dormirme todo (nunca me agarró sueño, caso contrario no me arriesgo ni arriesgo a otros). Salimos buscando la continuación de la ruta, dimos varias vueltas hasta que me pareció encontrarla. Pero en menos de 5' ya le desconfié al pavimento sin líneas, angosto, yuyos demasiado altos ni un cartel...seguimos un poco más hasta que por fin información. El cartel decía Realicó no sé cuantos Km (igual el número no me importaba, era La Pampa), le erré fiero dije!.
(sigue)

Ale dijo...

Media vuelta a Rió Cuarto. Entramos a preguntar a una estación de servicios, que antes no quise por exceso de autoconfianza, oscura y cerrada. Otra vez varias vueltas hasta que un cartel me pegó en la naríz y me dijo "Córdoba tantos Km y para allá". A poco de salir y con la seguridad de estar en la ruta correcta nos dimos cuenta que teníamos que vaciar y rellenar el mate, paramos en un banquina ancha y luego seguimos. Entre tanto pasó un patrullero. Nada extraño. A 5' nos pasa un patrullero se ubica como a 30 metros adelante y luces por el retrovisor (una oscuridad padre), giro la cabeza y era otro patrullero atrás con el acompañante haciéndome señas con una linterna (ninguno usaró sirena). Tuve que parar en la banquina, nos roadearon bien armados, un oficial muy serio y adusto me solicitó documentacíon del auto, mi dni, de mi acompañante (tuve que sargentear a mi esposa que quedó aferrada al mate para que reaccione y me dé mi documento y el suyo), dónde nos dirigíamos. Le expliqué que éramos mieleros recién casados. Me preguntó por qué la antena de VHF del coche, le dije soy radioaficionado "le muestro la licencia?". No quiso, no dejaba de pedirnos disculpas, entonces me animé y le pregunté que pasaba. El sereno de la estacón de servicio nos había visto pasar varias veces, 2 de la mañana, auto con dos matrículas diferentes (la chapa de aficionado), antena similar a las de fuerzas de seguridad o vehículos oficiales y llamo a policía, y por último "ese" patrullero que nos vió estacionados cambiando la yerba al mate en la entrada del aeródromo y pensó: "contrabando". (hay que tener puntería para parar en un descampado y que sea una pista de aterrizaje!). Le expliqué el resto de todo lo que habíamos hecho y aproveché a preguntarle si estábamos sobre ruta 9 y asintió. Seguimos y cuando mi mujer pudo hablar hizo que le ponga la mano en el pecho para que le crea cómo estaba, y doy fe que casi se le salía el corazón. Ella en principio creyó que era un asalto de falsos policías. Y ahí los dos ejemplos del juego del miedo (y no fué película, no sé si no ensuciamos la ropa interior): el miedo del sereno, y el de mi esposa, el de los uniformados, que creyeron cosas distintas pero ninguna era real. Incluso yo que pensé "nos habrán confundido con algun vehículo con pedido de secuestro", me equivoqué. Gente, perdonen que lo conté como novela de Ágata Cristie (laaaargo) pero está muy bueno debatir y cuestionarnos cosas que antes aceptábamos como las tablas de Moisés. Cuando a la vuelta lo conté en todos los círculos allegados (era la mitad de los '90) todos nos reímos y lo asumimos simplemente como una anécdota, pero solo hace unos pocos años que comprendo la real dimensión. Eva volvé a hacer otra visita a 6-7-8, te extrañamos!

Ale dijo...

Anónimo, si Obama no viene a la Argentina. ALELUYA!! ALELUYA!! ALELUYA!! ALELUYA!! ALELUYA!! Adelante con Dilma, Evo, Cris-pasión, el Pepe (el Mujica eh!) (sí el Guerra Olimareño también), Néstor (donde estés), Hugo, Lugo, Lula...LARA, LARA, LARA, la vida es una canción!!! O preferís al viejo (fumado y pirado) que dice que el 21/05/11 se acaba el mundo?
Anónimo dijo: les escribe Javier el autor de la carta a Eva? Lo siento pero para mi Anónimo no puede ser Javier ni Javier ser Anónimo.

adriana dijo...

muy interesante,todo lo ke he leido,es la primera vez desde ke el 27 de octubre dia del senso,crei ke todo se derrumbaba,pero gracias a dios no fue asi,lamento lo ke te sucedio javier,de todo se aprende,aunke haya sido con tanto miedo,vendran dias mejores de eso esot segura.

sonia dijo...

estoy contigo Javier, en este momento me pasan miles de cosas por la cabeza, emociòn que tengamos este modelo,dar gracias a DIOS de haber recurrido a Nestor, cuando sin saber nada de este gobierno(ùnico, irremplasable)fuì desesperada a pedir ayuda, el banco me quitaba mi ùnica vivienda....(es la anecdota màs importante en mi vida)que hubiera sido de todos los argentinos a partir del 2001, en mi caso creo que estarìa en la parte màs miserable junto a mis hijos, hoy mantengo la vivienda, trabajo, y mis hijos siguen estudiando y trabajando,los tres felicesy yo??MILITANDO, POR EL RESTO DE MI VIDA, LA GENTE DEBE SABER QUE COMO ESTE MODELO NACIONAL Y POPULAR nada pero nada podra ni siquiera igualarlo.Vos me diràs que tiene que ver este relato con lo que vos contàs, solo quiero decir que no te atormentes TE HIMAGINÀS SI ESTUVIERAMOS EN MANOS DE ESTOS MISERABLES QUE SOLO NECESITAN DARNOS MIEDO para lograr sus caprichos a costas de todos los trabajadores,vè lo positivo y olvida lo que màs puedas y sigamos adelante, estos basuras: nos llevaron a NESTOR Y POR EL, DEBEMOS MANTENERNOS ALERTAS Y GLORIOSOS APOYANDO A CRISTINA, NI UN PASO ATRAS!

Ntfs Solaris dijo...

Javier: la próxima vez que vayas a la clínica llevate un megáfono, el libro, el libro de Eco (cuál estás leyendo? contame!) y una sillita playera e invitá a los vecinos a viva voz a acompañarte: a leer o a contarles cómo se espera a la esposa en un auto bajo la frescura de la sombra. Un abrazo.

Pino Solanas, su política buitre y la resolución de Ballesteros

EN QUÉ CONSISTE LA POLÍTICA "BUITRE" DE SOLANAS 9/01/2010
Buitre, porque para conseguir el poder se alía estratégicamente con la derecha como un comensal, y la alienta al proceso de destruir al Gobierno creyendo poder así alzarse con el poder al fin de la destrucción, porque confía en que su discurso más verborrágico e incendiario que el de la misma derecha, va a poder eclipsarlo y finalmente va a poder liderar el último tramo de la destrucción y alzarse con el poder.
Leer el post..
RESUELVO: 1) SOBRESEER DEFINITIVAMENTE en la presente causa N° 14467(expte 7723/98) en la que no existen procesados (art. 434 inc. 2° del Código de Procedimientos en Materia Penal) 2) REMITIR copia de la presente resolución (mediante disco) y poner las actuaciones a disposición de las HONORABLES CAMARAS DE SENADORES Y DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA NACION para su consulta o extracción de copias de las piezas procesales que se indiquen a los efectos que estimen conducentes. TEXTO DEL FALLO Leer comentarios

Cuentos de vida

12/02/2008 EL HOMBRE DEL PODRIDO TORNILLO(cuento)
Voy caminando sin mucho apuro para abrir mi óptica. Desde lejos veo que alguien que no conozco está frente a la puerta. El hombre consulta el reloj en su muñeca. Cruza los brazos sobre el pecho. Levanta la cabeza hacia el cielo. Baja luego la cabeza y mira sus zapatos. Descruza los brazos y mete las manos en los bolsillos. Termina la secuencia espasmódica descansando su esqueleto sobre un auto estacionado, mirando la puerta cerrada de la óptica. Vuelve a mirar el reloj. Sigue...
22/02/2010 - UN ÁNGEL EN COLECTIVO (relato)
Yo estaba tan embarazada, que había pasado la fecha de parto y mi familia me cargaba con la siguiente pregunta ¿y cuándo vas a parir? Y yo me reía, esperando que la naturaleza se ocupara en cualquier momento de que llegara mi bebé.
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