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9 de enero de 2013

La responsabilidad de un periodista por las consecuencias de lo que publica

La historia de una carta secreta

En la carta que publico abajo, los nombres son falsos. Pero la carta es auténtica hasta la médula. Me la mandó un amigo –con el pedido de no divulgarla- que la recibió en respuesta a la que le mandó a un periodista. La guardé para que cuando pasen algunos años pueda utilizar su contenido, que pone en cuestionamiento y evidencia, la responsabilidad de un periodista por lo que publica. El mayor valor que creo que tiene esta carta, es que es una confesión de culpa escrita en primera persona.

Las circunstancias están relatadas en la carta. Si algo quedara oscuro, respondo en los comentarios.


Apreciado señor Fermín Sobrado:

Acabo de leer su carta y no puedo ni esperar un minuto más para contestarle. Ante todo, muchas gracias. Mire, tengo 38 años y llevo quince en esta profesión. Créame, cada día se aprende algo. El que haya personas como usted, que toman iniciativas como las suyas, guiados por su sentido de la Justicia, es toda una lección.

Lo más fácil para mí era decirle que ya lo había intentado todo en relación con este desgraciado caso. Era una forma como otra cualquiera de intentar engañarme. Todavía no sé cómo reactivar el interés del periódico en el que trabajo por la suerte de Alberto Salam, pero usted me ha sacudido, al recordarme la dignidad de este pobre hombre que rechaza el indulto y se niega a salir de prisión, si es con el estigma de culpable.

Hablaré con sus abogados e intentaré publicar algo siguiendo ese camino que usted me abre, contando de antemano con su benevolencia por apropiarme descaradamente de su reflexión.
Para acabar, déjeme que le cuente una intimidad. Pocas veces quienes trabajamos en este oficio sabemos cuánto daño podemos llegar a causar. Yo sí lo sé, y no me enorgullezco de ello.

Hace ya muchos años, Miguel Maleh me telefoneó desde la prisión para explicarme su caso y el de su compatriota. "Somos inocentes señor, y sólo le pido que nos escuche", me decía en su más que aceptable castellano. La primera vez que hablamos no le hice el más mínimo caso. Ni la segunda. Ni, probablemente, la tercera, ni la cuarta. "¿Qué preso confiesa su culpabilidad?", creía yo por entonces. Sólo la increíble tenacidad de alguien como Miguel Maleh, que luchaba contra un sistema judicial y contra una lengua que no le eran propias, me hizo dudar. "Si sólo la mitad de lo que cuenta es verdad, estremece pensar lo que será su vida en la cárcel, un día tras otro", me dije.

Empecé desde aquel día a interesarme por su situación y la de su compañero Alberto Salam. Así descubrí que había un informe -del propio cuerpo policial que los detuvo- que avalaba su inocencia. Las piezas del rompecabezas fueron llegando poco a poco.

Un individuo se confesó autor de uno de los delitos por los que permanecían en prisión. El Supremo Tribunal anuló esa condena. El Fiscal General solicitó su indulto por "dudas razonables en conciencia" y así hasta un sinfín de informaciones que hacían prever su rápida excarcelación, incluida una petición en tal sentido del Colegio de Abogados y gestiones de políticos importantes.

Por ahora, sin embargo, el único que ya es libre de una forma irremediable, total, es Miguel Maleh. Un ataque al corazón lo sacó de la cárcel.

Miguel Maleh y yo acabamos teniendo una relación muy especial. Le visité varias veces en prisión y en el hospital penitenciario. Acudí a su velatorio y lloré su muerte. Conozco a su mujer y a sus cuatro hijos. Hablamos infinidad de veces por teléfono. Me empezó llamando "don Agustín" (me da vergüenza recordarlo) y nos acabamos tratando de "hermanos".

Un día le pregunté -Hermano, ¿por qué te decidiste a llamarme y contarme todo lo que me has contado, precisamente a mí, cuando hay tantos periodistas en el diario? Y el me contestó -Porque publicaste la noticia de mi detención, con mi foto, antes de que pasara a disposición judicial. Siempre pensé que las personas que me reconocieron en las ruedas de reconocimiento, vieron primero aquella foto-.

Posiblemente tuviera razón y esa duda me corroerá toda la vida. Yo ya ni siquiera me acordaba de aquella lejana noticia, la que hablaba de la detención de dos hombres acusados de una larga cadena de delitos. La información iba acompañada de la foto de uno de ellos, Miguel Maleh, quien con el tiempo se acabaría convirtiendo en mi hermano. Si no se lo hubiera preguntado, jamás me lo hubiera dicho. Nunca dejó traslucir hacia mí el más mínimo resentimiento, a pesar de que tenía motivos. Cuando se lo recordaba, siempre se despedía con la misma frase:

-Que Dios ponga flores de azahar en tu camino.

Que Dios ponga también flores de azahar en tu camino, Fermín.

Agustín Sanjurjo


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9 comentarios:

Lum dijo...

Impresionante texto. Hasta se podría leer como un cuento de Rodolfo Walsh.
Lamentablemente cosas así suceden a diario y la mayoría ni nos enteramos.
Excelente post,Eva.Gracias por compartirlo.

Eva Row dijo...

¡Muchas gracias, Lum!

Luis dijo...

Gracias por compartir ese texto, Eva.

Mordi dijo...

Gracias, Eva! Ojalá todos los periodistas sean concientes del daño que pueden causar cuando publican la foto de una persona y dan información errónea. Ojalá sepan que cuando publican una nota (firmada o no) son ellos los responsables, aun cuando trabajen por mandato de la redacción.

Sujeto dijo...

Hola Eva,
Hermoso texto. Toda una invitación a hacerse cargo de lo que uno dice y hace que ojalá sea aceptada por mucha gente.
Un Abrazo

La Gallega de Colegiales dijo...

Hola Eva! Qué historia! de la k no sólo debieran aprender l@s k escriben en diarios y/o revistas, hablan x radio o TV (no los llamo periodistas), sino tod@s y c/u de nosotr@s k, sin darnos cuenta, repetimos como loros algo k nos contaron, k escuchamos x ahí. Como siempre impecable tu tarea. Fuerte abrazo y buena vida!!!!

Juan Salinas dijo...

Muy buen texto. La gran mayoría de los periodistas famosos no podría superar la prueba. Todos tienen varias sino muchas víctimas en su haber.

Eva Row dijo...

Gracias Luis, Mordi, Sujeto, La gallega, Juan Salinas

Hosting Bogotá dijo...

Gran trabajo el que nos compartes, admirable.

Pino Solanas, su política buitre y la resolución de Ballesteros

EN QUÉ CONSISTE LA POLÍTICA "BUITRE" DE SOLANAS 9/01/2010
Buitre, porque para conseguir el poder se alía estratégicamente con la derecha como un comensal, y la alienta al proceso de destruir al Gobierno creyendo poder así alzarse con el poder al fin de la destrucción, porque confía en que su discurso más verborrágico e incendiario que el de la misma derecha, va a poder eclipsarlo y finalmente va a poder liderar el último tramo de la destrucción y alzarse con el poder.
Leer el post..
RESUELVO: 1) SOBRESEER DEFINITIVAMENTE en la presente causa N° 14467(expte 7723/98) en la que no existen procesados (art. 434 inc. 2° del Código de Procedimientos en Materia Penal) 2) REMITIR copia de la presente resolución (mediante disco) y poner las actuaciones a disposición de las HONORABLES CAMARAS DE SENADORES Y DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LA NACION para su consulta o extracción de copias de las piezas procesales que se indiquen a los efectos que estimen conducentes. TEXTO DEL FALLO Leer comentarios

Cuentos de vida

12/02/2008 EL HOMBRE DEL PODRIDO TORNILLO(cuento)
Voy caminando sin mucho apuro para abrir mi óptica. Desde lejos veo que alguien que no conozco está frente a la puerta. El hombre consulta el reloj en su muñeca. Cruza los brazos sobre el pecho. Levanta la cabeza hacia el cielo. Baja luego la cabeza y mira sus zapatos. Descruza los brazos y mete las manos en los bolsillos. Termina la secuencia espasmódica descansando su esqueleto sobre un auto estacionado, mirando la puerta cerrada de la óptica. Vuelve a mirar el reloj. Sigue...
22/02/2010 - UN ÁNGEL EN COLECTIVO (relato)
Yo estaba tan embarazada, que había pasado la fecha de parto y mi familia me cargaba con la siguiente pregunta ¿y cuándo vas a parir? Y yo me reía, esperando que la naturaleza se ocupara en cualquier momento de que llegara mi bebé.
Lady D también estaba embarazada de su primer hijo. El papá de mi hijo decía que nuestro bebé tenía mejor ajuar que el hijo del Príncipe Carlos. Eran épocas de todo importado, y yo, eufórica por mi maternidad, había comprado el mejor cochecito de Harrod's y las ropas y utensilios para bebé, de lo más hermosos que encontré. Leer completo...
06/03/2008 - LOS GLADIOLEROS (cuento)
En el baño empezó a gotear la ducha. Hace de esto cinco años. Llamé a uno de esos brujos de la humanidad que atesoran saberes aquilatados y añejados en paneles de roble, uno de esos que miramos las mujeres agachando la cabeza, reconociendo nuestra inferioridad por efecto de la prueba contundente.
El plomero, que aparece con su bonete inmenso sobre el cual tiene una estrella, trae consigo herramientas que como la varita mágica, sólo obedecen a su secreto conjuro. La casa es un poco vieja, me dijo al irse, la próxima vez no le va a poder cambiar el cuerito a la canilla, va a tener que cambiar los caños. La sentencia estaba echada.
Cinco años después, es decir, ahora, se volvió a romper el cuerito y volvió a gotear la ducha. Leer más...
9/10/2008 - LOS JUDÍOS Y LOS REYES MAGOS (cuento)
Era la mañana del 6 de enero de 1954. Verano. En ese año yo iría al colegio por primera vez. Era la hija mayor de un matrimonio de judíos polacos inmigrantes. Teníamos un local de comercio seguido de vivienda, como había entonces. En el local, estaba mi papá. En la cocina de la vivienda, estaba mi mamá haciéndome el desayuno. Mis dos hermanitos, de 3 y 4 años, estaban aún en las cunas. Yo desayuné, y como hacía todos los días, salí a la calle a jugar con mis amiguitas. Serían las 10 de la mañana. Salgo a la calle y lo primero que veo es que todas mis amiguitas están juntas, y tienen algún juguete en la mano. Me extrañó muchísimo.
La Susi, mi mejor amiguita, tenía una enorme muñeca de trapo que yo no conocía, y la abrazaba y la ponía en el suelo a caminar, y la muñeca blanduzca se bamboleaba sacudiendo las trenzas rubias de hilos de lana de tejer.Leer Más...
16/09/2008 - MI LIBRO DE LECTURA DEL 55 (cuento)
El 16 de septiembre de 1955 yo tenía siete años, y estaba en "primero superior" (hoy segundo grado) de la escuela primaria.
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La presencia de Perón y Evita se trocó por paredes ascépticas, vacías, que me impresionaron cuando volví a la Escuela, después de unos días de asueto. El retrato de San Martín lucía ahora solitario y único símbolo del aula, como frío testimonio en blanco y negro de una historia lejana, sin la companía de aquellos carteles de colores alegres, de fondo amarillo y letras rojas, que representaban cosas del presente. Leer más...
13/11/2008 - GUEFILTE FISH (cuento)
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Bunge me salvó la vida con el mismo extraño mecanismo con el que mi hermanito descubrió la palmeta. Primero cuento la historia de mi hermanito. Después retomo con Bunge.
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